El complejo lunar en la carta natal

LA FIJACIÓN DE UNA IMAGEN

I.González/ A.Lodi/ H.Steinbrun

Cada ser humano, desde que nace, recibe impresiones de todo tipo provenientes de su medio familiar y social.

La conciencia registra esas impresiones y trata de organizarlas poco a poco, en el proceso que se ha denominado identificación. Esto es, el niño va elaborando una identidad (lo que Yo soy) a partir de lo que le transmiten las personas que lo rodean (habitualmente primero la madre, después el padre y luego, el resto de la familia). Llega un momento en el que se siente capaz de buscar confirmaciones y hasta de añadir otras evidencias, que descubre por su cuenta.

En un período no mayor de siete años, a reunido la suficiente información sobre su persona como para establecer una base operativa; ha creado una IMAGEN de sí mismo mas o menos coherente y responde a la vida apoyándose en ella.

Lo que sigue es un proceso de ajuste constante de esa imagen, para adaptarla a cada nueva realidad que se presenta.Sin embargo, y esto es lo notable, cuantos mayores sean los desafíos que le toca enfrentar y resolver, más tenderá a estabilizarse  sobre el terreno ya conocido, volviéndose renuente a descubrir otras posibilidades, otros recursos que aquellos que permanecen grabados en su psiquis.

0, más precisamente, a medida que crece, la persona se verá ante un dilema severo ceder a lo espontáneo, a lo que surge de sí misma como chispa creativa, confiando en el potencial con el que vino al mundo, o recurrirá al bagaje de gestos, conductas y acciones que ha venido almacenando desde los primeros años. 

Porque llega un momento donde todo aprendizaje se convierte en un riesgo para la supervivencia. Y la tentación de echar mano a lo conocido (por más se trate de fragmentos de una totalidad) realimenta la sensación de seguridad.

Amoldarse a lo que la sociedad va proponiendo, no hace más que reforzar esta tesis y todos reconocemos que años de escolaridad contribuyen a mantener adormilada buena parte de nuestra "naturaleza", a cambio de socialización y conocimientos.

Como quiera que esto ocurra, siempre habrá preferencias por mantener esa imagen con la menor alteración posible. En la edad adulta esto se convierte en una norma que permanece implícita aun cuando se presenten deseos de atreverse a lo desconocido.

El núcleo de esa imagen adquiere entonces suficiente solidez y permanencia como para que la mayoría de las respuestas vida provengan de allí, del repertorio ya transitado; aunque esos comportamientos sean esquemáticos, no válidos para la situación presente y conserven el aroma de lo infantil.

Justamente ese núcleo mantiene intacta la memoria de las experiencias que  la persona atravesó en la infancia, junto con las conductas que allí se manifestaron.

Este es el punto de mayor trascendencia para nuestro enfoque. Lo que venimos denominando integración de la conciencia depende francamente de nuestra habilidad para percibir en que medida permanecemos ligados a la imagen que forjamos sobre todo en el período más primario (los primeros siete años) o logramos superar nuestras dudas e inseguridades provocando cuestionamiento y reemplazo. En este sentido, la medida siempre es variable.

En algunas etapas, permanecemos atrapados más tiempo del que imaginamos o quisiéramos. En ciertos momentos logramos superar esas identificaciones y generamos otra clase de respuestas a la vida. Pero este proceso de reajuste viene planteado, no sólo por nuestra capacidad para darnos cuenta sino, primordialmente, por las presiones internas que pugnan hacia la  renovación,  tanto como por las experiencias que nos toca vivir en contacto con otras personas y con la realidad.

Lo que cualquiera de nosotros puede advertir es que quedamos demorados por más tiempo en los circuitos de relación. Es decir, que seguimos reaccionando con los otros, de maneras análogas a lo que quedó grabado en nuestra psiquis, en épocas muy tempranas.

Nuestra imagen es, antes que nada, imagen vincular como nos vimos, en relación con quienes nos rodeaban, cómo nos reconocieron esas otras personas.

Si permanecemos adheridos a esa imagen, nos volvemos previsibles, creemos ganar seguridad y reiteramos las viejas conductas; tratamos a los demás de maneras similares a como lo hacíamos en el pasado. Y, de ésa forma, terminamos por generar conflictos, dado que esas respuestas no son apropiadas. El conflicto no es otra cosa que la evidencia del error que estamos cometiendo.

En este sentido, integrar es reconocer que podemos soltar­nos de lo habitual, recuperar la espontaneidad y, por eso, iluminar otros espacios (internos y externos) de los que provienen res­puestas diferentes y mucho más eficaces.

Ahora, bien, lo que venimos describiendo como imagen está simbolizada en la carta natal por una serie de factores que for­man parte de lo que llamaremos complejo lunar. Pero podemos distinguir ya mismo; que no nos estamos refiriendo a la Luna como planeta astrológico, sino más bien a una mirada, propia de la conciencia en el estadio infantil, sobre determinados factores de la carta. O, más propiamente, a lo que cada uno de nosotros interpreta desde su propia imagen, cuando toma contacto con ciertos aspectos de su naturaleza.

Esa mirada  va cambiando cuando la conciencia es capaz de abrirse, crecer, unir los fragmentos. Los mismos aspectos son reconocidos de otras maneras, precisamente porque hay menos parcelación.

No obstante, el núcleo de la imagen resiste más de lo que admitimos, y lo hace a través del automatismo.

Es decir,  creamos hábitos, conductas que de tanto reiterarse se vuelven automáticas y, por eso, sólo registramos como nuestra manera natural de responder a la vida.

Lo interesante —en una nueva vuelta de tuerca— es que esas respuestas que se convierten en hábitos, no proceden de nuestra inventiva, no han sido creadas en virtud de los acontecimientos sino que son funcionales a ellos. En efecto, respondemos mucho más desde la memoria genética (la acumulación de experiencias en la historia de la vida humana sobre la Tierra) que desde la memoria inmediata.

Dicho de otra manera: lo que nos ocurre en la infancia nos remite a modelos, patrones de conductas que la humanidad ha venido recopilando y corrigiendo, según las características de cada época de la historia.

Venimos al mundo con la memoria de esos comportamientos, incluida en los genes. Y, eso, tales respuestas se han vuelto arquetípicas. Cualquier niño en cualquier lugar del mundo, que forme parte de una misma cultura o tradición, reaccionará de maneras análogas ante situaciones que guarden semejanza con las que ya están incluidas los archivos genéticos.

De manera que, romper con los hábitos, es romper con la tradición, con los modelos perpetuados durante siglos. Una hazaña que sólo es posible por momentos, ya que tenemos que balancearnos entre la dependencia indispensable y la oscura y anhelada libertad.

Cuando comprendemos que nuestro pequeño drama es el mismo drama que millones de personas han vivido a lo largo de la historia, desatamos una paradoja: queremos seguir perteneciendo a esa tradición v. también, diferenciarnos apartarnos de ella poniendo en juego nuestra posibilidad creativa.

 De ese modo, podríamos asumir que coexisten la mirada lunar     (mas los comportamientos habituales), para algunas áreas de nuestras personalidad y otra mirada, más abarcante, referida a las áreas restantes. La conciencia no termina de iluminar el sistema de hábitos para desmantelarlo. O bien, nuestro deseo de seguridad mantiene el control y los hábitos subsisten, creándonos problemas (a veces severos) en los vínculos con los demás.

Por eso, sería erróneo suponer que el proceso de integración es lineal: de la oscuridad a la claridad. Más bien se trata de conquistas parciales y renuncias o complicidades. Lo no consciente presionando para que la conciencia acceda. El núcleo de la imagen refugiándose para resistir.

EL COMPLEJO LUNAR EN LA CARTA NATAL

El complejo lunar está referido entonces, a todos los factores que entran en contacto con la conciencia en los primeros años de vida. Se desprende de ahi entonces que las áreas de la carta referidas al origen sean las más sensibles, las mas propensas a impactar la conciencia y definir la elaboración de la identidad primaria.

 Entonces hablamos del FC (la cúspide de la cuarta casa) , la propia cuarta casa y los planetas que allí se encuentran. Pero también -puesto que se trata de la emergencia y desarrollo del Yo - del signo Ascendente, la primera casa y los planetas que allí se ubiquen. Por supuesto la Luna su ubicación por casa y por signo y sus aspectos duros (conjunción, cuadraturam oposición, quincuncio, semicuadratura, sesquicuadratura) con otros planetas forman parte del complejo lunar.

Todos estos factores son interpretados por la conciencia infantil de una cierta manera. Los escenarios y las diversas escenas de ese mundo quedan registradas por la mirada lunar, siempre inocente y forzosamente parcial. Y sobreviven bajo esa pátina hasta que pueden ser re interpretadas desde otra perspectiva, naturalmente más adulta-

 ¿Por que hablamos de impresión o mirada lunar? porque la luna misma como planeta, refleja de mejor manera (por su propia esencia) ese mundo mítico , fantasioso, genuinamente instintivo de la infancia. Y también porque es el símbolo perfecto de los orígenes- el útero, el hogar, la madre, la familia-del pasado como herencia ancestral , de lo que ya no es pero reverbera en el presente. La Luna como factor específico de la carta va siendo reconocida de varias maneras, en distintos niveles de conciencia :

 -como lo instintivo y heredado

-como el espacio donde reposa la sensibilidad

-como la emocionalidad multiforme

-como la memoria afectiva

-como la posibilidad de proteger y contener a otros

Pero debemos agregar a esta lista otro factor con peso propio: el eje o plano circular de los nodos lunares poniendo atención a la característica del Nodo Sur, que se asocia fácilmente con la mirada lunar , ya los sucesivos impactos al Nodo Norte que nos muestran la posibilidad de mayor integración.

 

Fragmento del Libro: La Carta Natal como guia en el desarrollo de la conciencia autores I.González/ A.Lodi/ H.Steinbrun

 

Contemplando la Luna. Por Alejandro Christian Luna

Uno la mira y se esconde....

Uno la olvida y aparece.....

El complejo lunar* de cada carta astral, posee una importancia mayúscula en el camino de autoconocimiento al que nos invita la Astrología. Podemos decir que la Luna implica la base formativa desde donde cada psique puede nutrirse y crecer, madurando hacia la plenitud del sistema todo.

Psicólogos y médicos no se cansan en insistir de lo fundamentales que son los primeros años de vida en términos de salud física y psíquica. La Luna justamente indica los instintos básicos y tendencias inconscientes que se activan más rápida y fácilmente en cada uno de nosotros. Como contábamos en anteriores artículos, ella se relaciona con el nivel inconsciente postulado por el Psicoanálisis, con el inconsciente inferior de la Psicosíntesis, con las necesidades de orden fisiológico, seguridad y resguardo de Abraham Maslow, con el nivel Beige de la Dinámica Espiral y con la línea de desarrollo emocional de las Inteligencias Múltiples. Desde la antropología y la sociología, el momento lunar de la humanidad está marcado por la etapa matriarcal, donde el misterio de lo femenino estructuraba los primeros grandes clanes.

En cierta manera, los niveles lunares remiten a los niveles más básicos y, por lo tanto, más fundamentales. Algún problema en la base o en el inicio de cualquier proceso orgánico o social, encierra dificultades muy grandes para toda evolución posterior, y habrán notado que cuando algo empieza torcido hay que hacer un esfuerzo muy grande para corregirlo. Una sociedad difícilmente podrá expresar algún tipo de plenitud o manifestar la riqueza y creatividad de sus miembros si es que no tienen cubiertas las necesidades minimas de alimentación y cobijo. Luego vendrán las necesidades de educación, trabajo digno, autorrealización, etc. Una sociedad desnutrida tiene un límite claro y triste, como así lo atestiguan las sociedades de los países más empobrecidos, como Zambia, Somalía o Haití.

La Luna simboliza aquellas respuestas instintivas que por un lado nos condicionan, pero que también nos tienden a facilitar las cosas. Son los mecanismos automáticos con los que la naturaleza nos dotó para protegernos, el cerebro de mamífero que aporta la inteligencia amorosa del contacto y la necesaria contención emocional que a su debido tiempo permitirá el alumbramiento de un yo individual y singularizado. Cuando este mecanismo de protección se hace repetitivo y automático, empieza a leer erróneamente los contextos en que se manifiesta, reaccionando como un niño cuando tendría que hacerlo como adulto. Por ejemplo, una Luna en Tauro ante una situación de inseguridad emocional, busca calma yendo de compras o consumiendo bombones, en lugar de enfrentar lúcidamente la experiencia que despertó su inseguridad.

La Luna simboliza mitológicamente una cualidad generalmente relacionada con deidades femeninas, sean éstas amorosas y contenedoras (Gea, María, Démeter, Hathor) como sombrías y destructivas (Hécate, Lilith, Kali). La Luna -la mujer- es cambiante, cíclica, misteriosa en la oscuridad, oscura en sus misterios. Su otro polo, el Sol, es pura luz, brillante, cálido, siempre redondo e igual a si mismo. En el camino evolutivo sugerido por la tradición astrológica partimos de la Luna y sus necesidades básicas, y de ahí descubrimos la individualidad y creatividad propias del Sol para así lanzarnos al aprendizaje del signo Ascendente y, a la postre, acceder a la vivencia plena de la carta natal como un todo.

Astrología, astronomía y significado

Hay algo que para los astrónomos puede tratarse de una mera coincidencia o un toque de color en su disciplina, pero que para los astrólogos encierra un profundo significado. Es el hecho de que desde la Tierra, el Sol y la Luna tienen a nuestros ojos -exactamente- el mismo tamaño. Lo podemos apreciar cuando asistimos a un eclipse total de Sol.

La proporción que hay entre el tamaño del Sol y su distancia a nosotros es igual a la del tamaño de la Luna y su distancia a la Tierra. ¿No les parece una coincidencia sorprendente?. Los astrónomos opinan que esto es un caso único en nuestro sistema solar y probablemente en toda la galaxia. El tema aquí es un tema de proporciones, es decir, de relación, de vínculo. Sea por un misterio esotérico o por un chiste cósmico, la Luna y el Sol son una pareja de iguales.

Las sociedades patriarcales transformaron en jerarquía de poder lo que podríamos denominar una jerarquía de necesidades donde, evidentemente, la Luna simboliza lo más básico mientras el Sol una fase más compleja y menos fundamental. Y no se trata de un juicio de valor, es como decir que meditar o estudiar idiomas es menos fundamental que alimentarse y protegerse de las inclemencias del clima y los depredadores.

Decíamos que una forma lineal de ver la dirección del proceso psíquico consiste en ir saliendo de la simbiosis de la Luna para identificarnos con la individualidad y creatividad del Sol. El siguiente paso es conectar con el plano del Ser, simbolizado por los demás astros, signos, constelaciones, galaxias y nebulosas que solamente podríamos percibir... en el noctámbulo reino lunar!. Es que lo verdadero nunca es lineal; lo real es siempre paradójico, y en este caso la paradoja consiste en que el reino de la luz del Sol oculta la dimensión del Ser, al cual sólo podemos acceder si conocemos e integramos la dimensión de la Luna, ese cuerpo opaco que a su vez refleja la luz solar. De esta manera estamos en condiciones de re-ligar la Luna, el Sol y la complejidad total de la carta natal, del cosmos. En términos wilberianos, lo prepersonal, personal y transpersonal; o cuerpo, mente y espíritu según la filosofía perenne.

La junguiana Sallie Nichols dice que el crecimiento espiritual es como el desarrollo de un árbol, antes de que puedan florecer nuevas ramas en la superficie, las raíces deben profundizar en la tierra para ampliar su campo y sustentar el nuevo crecimiento. Las raíces son la Luna, el tronco y las ramas el Sol, hojas, flores y frutos, el alma. Y todo es relación: tierra, árbol, aire, agua, luz del Sol, pájaros, abejas, etc... el Ser es vincular.

Como intuye el poeta Chora, autor del haiku con que abrimos esta nota, si nos olvidamos del mecanismo lunar, la Luna aparecerá inconscientemente, necesitando seguridad constante y manteniéndonos infantiles y temerosos. Si estamos atentos a su plateada aparición, ella será reacia a mostrarse inmadura, y así podremos -bien plantados en la Tierra- conectarnos con la belleza y la numinosidad que nos transmite el cielo estrellado, el cielo que también somos.

 

*El complejo lunar es toda la información desplegada en la carta natal que remite a las funciones emocionales básicas de la persona. Consiste en el signo donde está la Luna, la Casa, los aspectos, signo y planetas presentes en Casa IV y planetas en Cáncer.

Alejandro Christian Luna

 

http://www.astro-sintesis.com.ar/index.php/articulos/las-12-lunas

Gervasio Troche
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La Luna y el cuerpo emocional por Franco Rossomando

ASTROMEDICINA por Franco Rossomando

SISTEMA SOLAR EN ASTROLOGÍA MEDICA
LA LUNA Y EL CUERPO EMOCIONAL

Denominamos “cuerpo emocional” a todo el conjunto de la vida psíquica, (emociones, afectos sentimientos, pensamientos, mecanismos de defensa psicológicos, etc) de una persona y que en la Carta Natal queda representado principalmente por la Luna.
Si bien otros elementos astrológicos son indicadores de diferentes aspectos de la vida emocional, consideramos a la Luna como el factor más importante desde el punto de vista de nuestro estudio.
Dado que el plano emocional es sumamente complejo, resulta útil analizarlo en varios niveles.
-emocionalidad básica
-Deseos y aspiraciones
-la sombra
-Mecanismos de defensa
Analizaremos a la Luna signo por signo en cada uno de los niveles mencionados.
Aclaramos que por cada signo zodiacal existe otro al que se llama antiscio, astral o reflejo, cuyo cálculo es bastante complejo de desarrollar pero que posee las siguientes relaciones
El signo lunar natal y su respectivo antiscio lo mencionaremos seguidamente
Cada signo con su doble astral, antiscio o reflejo

Si el Signo Natal Lunar es    el Signo Astral Lunar es:
Aries    Virgo
Tauro  Leo
Géminis  Cáncer
Cáncer Géminis
Leo Tauro
Virgo Aries
Libra Piscis
Escorpio Acuario
Sagitario Capricornio
Capricornio Sagitario
Acuario Escorpio
Piscis  Libra

 

1.--Luna en ARIES

Nivel de la emocionalidad básica
La emocionalidad básica aparece bajo la forma y las características del arquetipo de Aries: el Guerrero. La fuerte impulsividad de este arquetipo se suma a la intensidad de las pulsiones agresivas, de modo que todas las expresiones de la vida emocional se manifiestan de una manera espontánea, e intensa .La necesidad de ejecución y de acción es imperiosa, y cualquier monto de energía que exceda de los niveles normales tiende a descargarse en actos o verbalizaciones inmediatas La rapidez de la respuesta, ante los estímulos es muy llamativa, dando la impresión de que estas personas poseen reflejos muy vivaces, lo que los hace aptos para toda aquella actividad que así lo requiera..En psicología este tipo de conductas se denomina actingout
Esta necesidad de descarga inmediata de los impulsos aumenta el nivel de ansiedad, lo que genera un estado de inquietud permanente, sobre todo en aquellas circunstancias en las que es precisa la postergación de la respuesta...Por este motivo la tolerancia a la frustración posee en estas personas, un umbral bastante bajo.
Los cambios o variaciones de sus objetivos emocionales estás motivados precisamente por esta incapacidad para la espera, que se manifiesta como impaciencia...Los proyectos a largo plazo, así como también los vínculos afectivos, son los que generan las mayores dificultades. Para estas personas, a medida que transcurre el tiempo, el sentimiento de insatisfacción en estas áreas es motivo de escepticismo y pesimismo.
La dificultad para la espera y la postergación, obstaculiza la reflexión y la introspección, con lo cual, la tendencia a la repetición de los errores se encuentra altamente estimulada, mientras que el aprendizaje a partir de los errores a menudo es mínimo.
Por este motivo, la emocionalidad básica tiende a permanecer por largos períodos en un estado de primariedad infantil
Otro aspecto de esta posición es la irritabilidad. La misma es una predisposición a responder a cualquier estímulo de un modo más rápido, intenso y agresivo que lo normal. Esta característica hace que las relaciones personales, y especialmente aquellas en que la emocionalidad es más importante, estén dificultadas por la aspereza y la falta de tacto.
El permanente contacto con los propios impulsos hace que estas personas posean una fuerte subjetividad, y una objetividad débil. De este modo, todo es referido a sí mismo...El Ego es el permanente punto de referencia de todo lo que sucede en su vida emocional. lo cual permite una actitud muy independiente respecto de los demás
En cuanto a la imagen femenina, de esta Luna podría corresponder al arquetipo de las Amazonas, mujeres guerreras, a las que les faltaba un pecho.
La identificación primaria con este arquetipo produce el cuadro emocional anteriormente descripto.
En cuanto a los vínculos con el padre y la madre, éstos son vividos como muy exigentes pero poco consistentes. Los padres no son pacientes en la crianza de sus hijos, a pesar de ser muy exigentes. Esto es vivido como una constante agresión con muy poca cuota de expresión afectiva, faltando sobre todo la caricia y la ternura. Donde se busca afecto protector y nutritivo se encuentra rigor y una mayor o menor cuota de agresión. De este modo se establece un reflejo condicionado entre el afecto y la brusquedad, lo cual tiñe permanentemente la vida afectiva.
De esta manera los rasgos paranoides de la personalidad son intensificados de modo que pueden quedar en evidencia a través del sentimiento de sentirse atacado por los demás, y por lo tanto, la estrategia adecuada es permanecer atentamente a la defensiva, atacando.
.Muchas veces falta en el hogar un real clima de sosiego, con lo cual la capacidad de lograr un estado de tranquilidad interior resulta difícil. Resultará de suma importancia el aprendizaje de la relajación, como instrumento para neutralizar la tensión constante con que viven estas personas.
La memoria en estas personas se encuentra muy relacionada con la motricidad. Cualquier suceso vívido del pasado es recordado a través de una especie de memoria muscular. Este tipo de memoria es muy difícil de traducir a significados consientes por lo que los recuerdos, a veces consisten en evocaciones fragmentarias del pasado ligadas a sensaciones musculares correspondientes ya sea a la musculatura lisa o a la estriada.
En cuanto a los puntos de fijación y regresión, como dijimos, éstos se encuentran relacionados con la Casa en la que se encuentra la Luna, de modo que habrá que tener en cuenta los significados de cada una de ella y vincularlos con esta temática

Nivel de deseos y aspiraciones
En este nivel se ponen en juego los arquetipos de los 12 signos. Cada uno de ellos posee dos niveles, como hemos dicho: 1-nivel arquetípico de la Luz
-Nivel arquetípico de la Sombra

Cuando la Luna Natal se ubica en Aries, la Luna Astral (antiscia o refleja) se ubica en Virgo y ,la tendencia evolutiva consiste en conectarse con el Arquetipo Luminoso de Virgo, es decir el Obediente, o el Disciplinado
A través de éste, la Luna en Aries aprende a obedecer las Leyes y los principios que rigen el cuidado de sí mismo, por el que se accede a la Salud y la Organización en todos los niveles del Ser.Todo héroe debe ser disciplinado y obediente de las leyes.
Virgo proporciona a la Luna Natal en Aries, los elementos evolutivos a través del otro aspecto de su Arquetipo Luminoso: El Autosuficiente. Precisamente ambas Lunas coinciden en utilizar la energía para el logro de sus propósitos. Mientras la Luna en Aries lo hace a través de la voluntad y el empuje impulsivo, la Luna Astral en Virgo le proporciona el modelo de autosuficiencia: Yo puedo lograr mis objetivos a través de mis propios recursos. El Yo, de esta manera se convierte en instrumento de sí mismo, como una herramienta útil para su propia voluntad. En este caso, la materialidad terrestre de Virgo proporciona además, la conciencia corporal, de manera que el Yo, en última instancia se sirve de su propio cuerpo, como el mejor de los instrumentos. Todas las medidas de higiene y cuidados de la salud, son los más aptos e idóneos medios para lograr los fines de servicio y utilidad.

Nivel de la Sombra
- Cuando la Luna Natal en Aries, funciona por medio de sus tendencias más regresivas y menos evolucionadas, se conecta con el Arquetipo de la Sombra de Virgo: El Huérfano, el Obsesivo, el Sometido
Surge el sentimiento de desamparo y desprotección, unido al sentimiento de rencor y al resentimiento. Existe una necesidad de buscar una figura fuerte en el entorno, o por el contrario, alguien que se viva a sí mismo como huérfano. Y sea dependiente, y sobre el cual, la Luna Natal en Aries, ejerce un dominio manipulador.
Cuando la Luna Natal en Aries se desequilibra, los contenidos de la sombra surgen a partir del Arquetipo del Peleador. El temor profundo es el de perder la propia fuerza y poder, hecho que encubre un profundo miedo a la vida. El peleador sólo dispone de fuerza , pero no sabe cómo dirigirla. En su impotencia se agranda frente a los más débiles, y se achica frente a los más poderosos. Bajo esta condición psicológica puede vincularse con personas o situaciones, que encarnen al Arquetipo de la Sombra de Virgo: El Huérfano. Se trata de alguien que experimenta la sensación de no haber sido querido por sus propios padres, a que los ha perdido simbólica o físicamente. El Huérfano es alguien que llora miseria, sintiendo que no es merecedor del afecto de nadie, Tiende a despertar lástima, y aún a utilizar los recursos de la somatización, que en algunos casos puede llegar a adquirir un gran dramatismo, con tal de despertar la atención protectora de los demás.
Cabe recordar aquí un concepto general: la Luna Astral puede estar encarnada por personas o situaciones, pero en ocasiones, cada persona se identifica a sí mismo con las características de su propia Luna Astral. En el caso de la Luna en Aries, puede suceder entonces que , en ciertas ocasiones, la persona con esta posición Natal, no sólo elija a personas con rasgos de Huérfano, Obsesivo, Sometido sino que ella misma adopte conductas de ese arquetipo. Esto, como dijimos, es válido para todas las Lunas.
Otro aspecto general es el siguiente.
A partir de la energía generada por nuestra Luna Natal podemos inducir el comportamiento de otra persona, que va a responder inconscientemente a esa inducción. Lo mismo ocurre a la inversa, es decir, otra persona puede, desde su Luna inducirnos a un determinado comportamiento de modo que inconscientemente nos “ubicamos” en ese rol lunar.
Por ejemplo: una persona con Luna en Aries, si actúa desde lo más positivo de ésta, es decir: capacidad de decisión, y autoafirmación, probablemente induzca a la otra persona a alinearse en el arquetipo positivo de Virgo, es decir, en la disciplina y el orden. Por el contrario, si actúa desde lo negativo de la Luna en Aries, , la irritabilidad, la agresividad y la intrusividad, la otra persona, responderá ubicándose en una posición lunar virginiana: obsesividad, enfermedad, sometimiento.

Mecanismos de defensa
Proyección de los contenidos agresivos. Se trata de ubicar en el otro, los propios contenidos. Inconscientes rechazados .De este modo, por ejemplo, la persona cree que lo odian, o lo atacan o lo persiguen..Se encuentra muy sensibilizado para captar las intenciones de los demás.
Huida hacia la realidad. Por medio de este mecanismo, la persona busca compulsivamente encontrar en la realidad todas aquellas cosas, personas o situaciones a las que les teme, a fin de enfrentarlas. Este mecanismo hace que la persona no mida el peligro que sus actos generan para su propia integridad. Otra variante de este mecanismo es la compulsión a la acción, por medio del cual la actividad kinésica es un sustituto de los impulsos agresivos. Se trata de una reactividad automática como respuesta refleja frente a los estímulos

Nivel de somatización
La energía de Marte tiende a incrementar en intensidad los procesos de descarga somática de las emociones, a través de la inflamación, el enrojecimiento y la irritación de las mucosas o membranas. Existe un aumento en la cantidad de secreción de jugos gástricos, por lo cual la sed y el hambre están aumentados; los procesos de excitación aumentan la irritación de la corteza cerebral, por lo cual hay tendencia a dolores de cabeza, variaciones en el trazado electroencefalográfico, alteraciones de la conducta, etc. Los procesos inmunológicos se encuentran aumentados, por lo cual existe hipersensibilidad a los estímulos, tanto externos como internos. En general la percepción subjetiva del dolor está aumentada. Los ritmos biológicos pueden verse seriamente alterados bajo estados de tensión emocional. La piel es hipersensible a las radiaciones de todo tipo, y especialmente a las solares, por lo cual debe tenerse especial cuidado en este sentido.
Es frecuente la tendencia a sufrir accidentes en etapas de gran tensión

https://www.facebook.com/franco.rossomando.7/posts/10153970315676515

LUNA EN TAURO

Nivel de la emocionalidad básica,
En este nivel, la Luna funciona bajo las características del arquetipo del Inocente y sus variantes.
La etimología de la palabra inocente indica in=no; nocente=golpeador, que causa daño o también, golpeado o dañado. De esta manera se hace referencia a la virtud de la inocencia como la capacidad de la no violencia, tanto como la capacidad para no recibir violencia sobre si. En la base de estas capacidades se encuentra la confianza. Esta virtud denota una relación más cercana con la inocencia, ya que en general, se denomina inocente a una persona que confía absolutamente en los demás, como por ejemplo un niño. La inocencia es la virtud en la que la maldad es imposible.
También se denomina inocente, como consecuencia de la etimología, a aquel que no ha cometido delito, que no ha hecho daño, y que está libre de culpa y cargo.
La Luna en Tauro es quizá el mejor exponente de la Confianza que nace del principio de repetición.
En efecto, la confianza, es un estado emocional que surge a partir de la percepción de que las cosas se repiten cíclicamente. Cuando un suceso se repite regularmente en el tiempo, permite el desarrollo de dos sentimientos, según la naturaleza del suceso: si el mismo es placentero, se lo deseará y se lo esperará . Esta esperanza nace de la seguridad de que tal hecho se repite regularmente. Si, por el contrario, el suceso es displacentero, se lo rechazará o se lo temerá.
Con la Luna en Tauro, se aprende a confiar en la repetición de los hechos placenteros, el primero de los cuales es el de mamar la leche materna. El amamantamiento es un hecho biológico, sumamente placentero, que se produce rítmica y repetidamente, de modo que el bebé sabe que cuando tiene hambre, su madre le dará de mamar.
Gracias a este mecanismo, se aprende a esperar sin ansiedad confiando en que las cosas sucederán.
Dado que Tauro es un signo de Tierra, la esperanza taurina está referida especialmente a los hechos materiales, como lo es, en primer lugar el alimento
Con la Luna en este signo, la memoria queda fijada precisamente a hechos que han generado placer, por haber aportado elementos que brinden seguridad y que aseguren la subsistencia. La intensidad erógena de un hecho va en proporción directa a su tendencia a ser fijado en la memoria. En este caso, la memoria está ligada a las zonas erógenas del organismo.
Las necesidades orales son las que predominan en este signo, de tal modo que la región de la boca y garganta se transforma es una zona erógena de primer orden, así como la función de incorporación nutricional. Por lo tanto, el sentimiento de seguridad, en esta Luna está íntimamente ligado a la posibilidad de asegurarse un buen alimento, o sus sustitutos (por ejemplo, el dinero,) y todo aquello que alimente emocionalmente, y que posea una dosis importante de materialidad concreta.
Los mandatos familiares son percibidos como una estimulación a desarrollar estas capacidades de: guardar, asegurar, proveer, y mantener, es decir, no cambiar.
La imagen femenina, a diferencia de la masculinidad de la Luna en Aries, adquiere aquí, características definidamente femeninas en lo que se refiere a pasividad y receptividad. La necesidad de mantener, conservar y resguardar constituyen características lunares muy marcadas, hecho que se comprende, a partir de que la Luna en Tauro se encuentra exaltada
Los vínculos paternos son vividos a partir de la necesidad de satisfacer las demandas en forma concreta y práctica. Esta capacidad para encontrar un placer de características receptivas, va en desmedro de las tendencias a la actividad y autosuficiencia. De este modo, si bien la consistencia y la coherencia son rasgos importantes , unidos a un pragmatismo eficaz, el temor a avanzar más allá de lo conocido, hace que estas personas se sientan cómodas en la seguridad de lo que poseen , adoptando una actitud conformista

Nivel de deseos y aspiraciones
- Cuando la Luna Natal se encuentra en Tauro, la Luna Astral se ubica en Leo y puede lograr pautas evolutivas a través de conectarse positivamente con el Arquetipo Luminoso de Leo, es decir El Creativo. De este modo, la Luna en Tauro podrá desplegar su potencial de creatividad a través de su sentido estético y de las formas. La búsqueda del placer se transforma por esta vía en la búsqueda de la belleza. Y la autoproyección en obras creativas
- El Arquetipo Luminoso de Tauro: El Inocente, encuentra un estímulo energético muy poderoso en el Arquetipo de el Creador.
El vínculo que une a estos dos arquetipos lo encontramos precisamente en el Niño Interior. Lo mejor de éste puede manifestarse a través de permanecer en contacto con los contenidos más esenciales del ser, los cuales se mantienen intactos con toda su pureza y potencia energética. De este modo los deseos y aspiraciones buscan plasmarse con una combinación equilibrada de pragmatismo e ideales. En este nivel , el Yo es capaz de elaborar metáforas.

Nivel de la Sombra
Cuando la Luna Natal en Tauro funciona a través de sus pautas más regresivas, se conecta con el Arquetipo de la Sombra de Leo: Narciso, (Luna Astral en Leo) Entonces los contenidos negativos de ambas Lunas suelen dar lugar a un estado de abandono del propio ser, el cual queda librado a la suerte o al manejo de alguna otra persona o situación que asuma el rol de dominador. con estas características narcisistas en su personalidad. La fuerza de voluntad queda parcial o totalmente anulada, y se produce una desconexión con la realidad a expensas de una energía inconsciente sumamente poderosa que impone su necesidad de satisfacer los deseos de un modo descontrolado. El estado de dependencia en que queda sumido el Yo, provoca la reacción opuesta en el Otro, quien generalmente asume el rol de controlador, estableciéndose así un vínculo en el que ambos finalmente quedan atados por la dependencia mutua.
La realidad es percibida sólo en su aspecto material y concreto, de modo que las necesidades del Yo son satisfechas únicamente por medio de aquello que pueda ser percibido por los sentidos físicos y que genere placer sensorial. En este nivel, el Yo no es capaz de metáforas, y no puede despegarse de la realidad concreta.

Mecanismo de defensa
Bulimia; Tendencia a ingerir alimentos en forma compulsiva, a fin de aplacar la ansiedad derivada de un estado de insatisfacción afectiva, La actividad sexual, puede asimismo tornarse compulsiva, como un modo de atenuar la ansiedad causada por conflictos afectivos. La compulsión a la repetición de conductas orales es una variante de esta defensa
Evitación; Se trata de conductas de huida de la realidad en general, o de ciertas situaciones específicas, que la persona se auto justifica sin percatarse conscientemente de que está huyendo. Por ejemplo evitar las discusiones; no poder decir que no, etc.

Nivel de somatización
La energía de Venus es afín a la de la Luna, por lo cual, los procesos de somatización son menos evidentes que con la Luna en Aries, De todos modos, existe una tendencia al aumento del nivel de líquidos en el organismo, con formación de edemas, y pasividad venosa. El retorno de la sangre venosa se ve dificultado, por lo cual la desintoxicación del organismo es más lenta. La tendencia a la formación de várices es frecuente. Así como el aumento de la actividad hepática, el que en ocasiones puede sufrir procesos inflamatorios o congestivos. La glándulas de secreción externa, poseen una tendencia a aumentar de tamaño y a indurarse, con probabilidad de desarrollar formaciones quísticas y tumorales, generalmente benignas.
En cuanto a la actividad de las glándulas de secreción interna, pueden existir variaciones cíclicas, con lentificación y espaciamiento de los ritmos, especialmente de la tiroides y ovarios.
La hipersensibilidad defensiva incrementa la tendencia a las alergias de tipo estacional o cíclico.
La acción del frío y la humedad es negativa sobre el organismo, el que tiende a producir procesos catarrales

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LUNA EN GÉMINIS

Nivel de la emocionalidad básica
Esta posición exalta los rasgos del elemento Aire y del planeta Mercurio. De este modo la emocionalidad queda mediatizada por el pensamiento., y por lo tanto, racionalizada.
La vida emocional de estas personas depende quizá más que en ningún otro caso, del clima emocional de su entorno familiar. La gran receptividad y percepción que posee esta Luna con respecto al medio ambiente hace que estas personas desarrollen tempranamente mecanismos adaptativos con una gran presteza. De esta manera, el sistema nervioso , especialmente el central, sufre un desarrollo mayor, por lo que los procesos netamente intelectuales se adelantan en mayor o menor medida a los procesos emocionales. Tales procesos intelectuales son, en primer lugar, todos aquellos que se vinculan con el lenguaje., como por ejemplo, el habla, la lectoescritura, el pensamiento concreto, la comunicación, etc.
Otra función que depende del Sistema Nervioso central, y que también se desarrolla aquí tempranamente es el de la motricidad fina, especialmente a nivel de las manos, dotando a estas personas de una notoria habilidad para todo lo que sea técnico manual.
Con estas herramientas, la emocionalidad básica puede ser expresada no tan espontáneamente, sino mediatizada por los mecanismos que dependen de la corteza cerebral.
El vínculo con los padres es vivido con poca intensidad emocional o afectiva, de manera que las demostraciones espontáneas de los sentimientos son escasas. Generalmente, los padres han privilegiado una estimulación de los mecanismos de adaptación, por encima de lo esencialmente afectivo. Cada uno de los padres posee un discurso diferente respecto del otro, por lo que no siempre existe coherencia resultando difícil para la persona con Luna en Géminis, poder lograr una verdadera síntesis de ambos tipos de mensajes, así como también poder discernir cuál de los dos está en lo cierto, o posee la razón.
Esta ambivalencia emocional genera ansiedad por lo cual el estado de duda respecto de los propios sentimientos es constante.
La necesidad de conocer y aprender todo cuanto esté a su alcance resulta así un intento para conocer mejor a los padres, tanto como a sí mismo. Como estos intentos no siempre resultan eficaces, se abandonan apenas se advierte que no logran su objetivo.
Es así como se va desarrollando la tendencia a permanecer durante largos períodos de la vida como aprendiz de muchas cosas, sin lograr plasmar en hechos concretos, todo lo que se ha aprendido.
Podríamos decir que existe una fijación intelectual a la infancia, de modo que se prefiere permanecer como un niño informado y no como un adulto formado
La imagen femenina aparece teñida con rasgos ambivalentes y contradictorios como por ejemplo una afectuosidad reprimida, o mezclada con una exigencia enmascarada. En general estas exigencias están encaminadas a apurar todo aquello que signifique aprendizaje (“mi hijo es inteligente, por lo tanto puede y debe aprender todo rápidamente”)
Con esta posición deberán admitirse con mucha claridad los propios afectos y permitir que éstos fluyan con espontaneidad a fin de evitar la tendencia a enfriarse emocionalmente o a no comprometerse lo suficiente.
La gran permeabilidad adaptativa de esta Luna muchas veces hace que se produzca una identificación muy intensa con aquellos con los que se entablan vínculos afectivos, reales o imaginarios, produciéndose así una especie de mimetismo psicológico por lo que a menudo resulta difícil discernir los propios sentimientos de los de los demás.

Nivel de deseos y aspiraciones.
Cuando la Luna Natal se encuentra en Géminis, la Luna Astral se ubica en Cáncer y funciona a través de sus pautas más evolucionadas, se conecta con el Arquetipo luminoso de Cáncer. En este nivel pueden desarrollarse las tendencias superiores del Arquetipo de la Madre, como por ejemplo la Comprensión. Se trata de la capacidad para empatizar con el Otro desde lo afectivo, abarcando todos los aspectos de su realidad, superando de esta manera el limitado entendimiento intelectual de Géminis. Cuando los afectos y el intelecto se reúnen, surge la capacidad de comprender, que trasciende al entender.

Nivel de la Sombra
Cuando la Luna en Géminis funciona a través de sus pautas más regresivas, se conecta negativamente con el Arquetipo de la Sombra de Cáncer. El Necio. Bajo la influencia de este arquetipo, resulta imposible aceptar la verdad de una situación, negándose sistemáticamente a ello, aun cuando ésta sea beneficiosa para sí mismo. Hay una tendencia a abroquelarse en el propio capricho. También es posible que inconscientemente se elija vincularse con personas que representen este arquetipo. Por lo tanto habrá una enorme dificultad en las pautas comunicacionales, ya que la verdad se escabullirá permanentemente. Se experimentará la sensación de no ser comprendido por los demás, pero también de que los demás no comprenden debido a la necedad de los mismos. Existe también una tendencia a vincularse con personas necias, dogmáticas, que no saben escuchar.

Mecanismo de defensa
La intelectualización o racionalización
Se trata de un mecanismo por el cual existe un intento de analizar intelectualmente un conflicto o emoción con el fin de controlarlo. En este sentido, la exacerbación de esta tendencia, produce un alejamiento cada vez mayor respecto de las propias emociones y un compromiso cada vez menor con la propia realidad.
La intelectualización permite hacer creer al propio sujeto que es capaz de comprender y resolver un conflicto, cuando en realidad, la verdadera solución, que consiste en enfrentarlo adecuadamente, se aleja en cada intento de intelectualizar. En la intelectualización intervienen también procesos fóbicos. La expresión de los afectos puede generar la sensación de quedar atrapado en el vínculo con el otro, con el consiguiente temor.

Nivel de somatización
Las vías respiratorias, especialmente las inferiores, es decir bronquios y pulmones, constituyen los órganos donde es frecuente somatizar emociones reprimidas. Asimismo, el sistema nervioso de estas personas posee un nivel de respuesta a los estímulos sumamente rápido, por lo que existe una tendencia a vivir en un nivel de stress elevado. Las emociones son vivenciadas con mayor intensidad que lo normal, por lo que la persona es hiperemotiva e hipersensible. Este exceso de energía es descargado generalmente en el aparato respiratorio.
Asimismo, las percepciones internas provenientes de los órganos se encuentran amplificadas, por lo que se desarrollan tendencias hipocondríacas y sensaciones molestas en todos los órganos.
Son frecuentes también los temblores, ahogos, mareos y colapsos nerviosos.

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LA LUNA EN CANCER

Emocionalidad básica
En esta posición, la Luna se encuentra en su domicilio, amplificándose todas las características de este signo, en lo que se refiere a la esfera emocional.
La emocionalidad adquiere aquí la tendencia a la autoprotección y al incremento de la introspección, así como de la percepción de las propias vivencias. Por otro lado, la impulsividad del signo hace referencia al incremento de las pulsiones, las cuales adquieren una intensidad perentoria que busca la descarga. Sin embargo, la misma no se produce inmediatamente hacia el exterior, como en el caso de Aries, dado que la realidad externa, es para Cáncer un ámbito del que es necesario protegerse. De este modo, son la fantasía y la imaginación las funciones que de alguna manera reemplazan a la realidad, para producir un proceso de descarga, al menos imaginario. Pero, como es lógico, este mecanismo es más o menos insatisfactorio, con lo cual se incrementa la tendencia a repetir automáticamente este proceso.
Otra vía de escape de la realidad es la regresión al pasado, o la fijación a situaciones, personas, objetos, etc, que concreta o simbólicamente permitan la evocación de una época, generalmente idealizada y fragmentada en la cual los deseos y la sensación de plenitud emocional se lograban con mayor satisfacción.
La impulsividad emocional puede volcarse a la realidad bajo las más variadas formas, según cada persona, pero, siempre se hará en forma fluctuante. En efecto, la variabilidad emotiva adquiere características de ciclotimia, o de una bipolaridad que a veces alcanza las características de estados maníaco depresivos. En la fase maníaca, la descarga y la realización de los deseos se desarrolla hacia la realidad de un modo satisfactorio, lo cual realimenta la sensación de alegría y euforia, pero tan pronto, la situación no se acomoda a lo imaginado o fantaseado, surge el estado depresivo, que a veces se mezcla con una alta cuota de agresividad. Esta hostilidad es volcada, la mayoría de las veces hacia las personas más cercanas.
Existe asimismo una especie de ambivalencia en el carácter, generada por un complicado mecanismo de inhibiciones anímicas particulares. Algunas de ellas son la gran timidez y una cierta incapacidad para tomar decisiones en forma eficaz, mientras que otras nacen de un mal disimulado engreimiento y altivez.
En muchos casos, la Luna en esta posición exacerba la imagen del propio Yo. De modo que la persona esconde un secreto sentimiento de superioridad, que nace como una compensación de su alto grado de vulnerabilidad emocional.
Este aspecto de la personalidad aparece sobre todo cuando se siente contrariado, desvalorizado o herido, para lo cual se encuentra especialmente predispuesto debido a su alta susceptibilidad. Es entonces cuando aparece con gran intensidad todo el contenido agresivo que se encontraba reprimido aflorando así una cantidad de reproches y resentimientos que fueron creciendo durante largo tiempo.
Si las condiciones familiares han sido estables y favorables, esta posición permite desarrollar positivamente la capacidad de protección y comprensión, así como también una gran adaptabilidad a los diferentes avatares de la vida. Esta capacidad se basa en una seguridad emocional muy sólida, difícil de hacer tambalear, y que escapa a todo tipo de racionalización, que le permite hacer aflorar los más variados recursos de la personalidad, dotándola de un fuerte magnetismo.
A pesar de su naturaleza altamente emocional, esta posición se corresponde con .una tendencia a buscar una seguridad material a su existencia.
Esta situación podría explicarse pensando que los objetos materiales, o el mismo dinero pueden adquirir un valor simbólico como elementos que ofrecen seguridad y protección.
La pareja de los padres puede haber mostrado características muy simbióticas, en algunos casos, mientras que en otros, la figura parental con la que se establece la más fuerte identificación (casi siempre es la madre) se mostró sumamente reservada, distante, o inaccesible, dando la sensación de estar encerrada en una gran reserva, con respecto a su cónyuge. Esta posición no es infrecuente en personas que han sido criadas por un solo padre, que asumió los dos roles simultáneamente.

Nivel de deseos y aspiraciones.
Cuando la Luna Natal se encuentra en Cáncer, la Luna Astral se encuentra en Géminis.
En el nivel luminoso del arquetipo de la Luna Astral en Géminis, encontramos al Mago, el cual es estimulado por el arquetipo luminoso de Cáncer: La Madre
El deseo de la Luna Natal en Cáncer es llegar a desarrollar la capacidad para hacer lo necesario y lo mejor, en el momento y lugar adecuados, siendo el arquetipo del Mago (Géminis) el que posibilita esta situación, permitiendo “encontrar la palabra justa para la situación justa”. Asimismo, la pura emocionalidad de la Luna en Cáncer busca una salida efectiva a través de la capacidad de entendimiento intelectual de la Luna Astral en Géminis.

Nivel de la Sombra
Cuando la Luna en Cáncer funciona a través de sus pautas regresivas se conecta con el arquetipo de la Sombra de Géminis. El Engañador, La incapacidad para aceptar la verdad, hace posible que se sienta atraído hacia situaciones o personas engañosas, con lo cual, inconscientemente justificará su falta de percepción de la verdad. Por lo tanto, se dejará engañar, o sentirá temor a ser engañado.
Con esta actitud resulta imposible cualquier intento por establecer una comunicación fluida y esclarecedora, y la tendencia a cerrarse y discutir es causa de muchas dificultades en los vínculos afectivos. La persona cree que va a ser engañada o estafada y se defiende permanentemente con argumentos inconsistentes, pero al mismo tiempo puede llegar a establecer vínculos con personas que realmente la estafen o la engañen de algún modo.
El arquetipo de la Sombra de Cáncer muchas veces aparece bajo los aspectos de la Necedad, que es la tendencia a negar obstinadamente la verdad. Cuando la verdad se niega, surge el engaño. Esto implica que la Luna en Cáncer, al funcionar con sus aspectos más regresivos, se conecta negativamente con el Arquetipo de la Sombra de Géminis: El Engañador, o El Tramposo. Aparece el temor a ser engañado, pero inconscientemente se eligen situaciones o personas que generalmente culminan en una estafa moral, cuando no, material. El temor y el rechazo a enfrentarse con los hechos verdaderos hacen que estas personas busquen a aquellos que les dicen lo que sólo quieren escuchar.
El temor a ser engañado estimula el desarrollo de las tendencias, actitudes y conductas paranoides: desconfianza, recelo y suspicacia.
Asimismo puede existir una tendencia a mantener las apariencias en las relaciones afectivas, aun cuando éstas no ofrezcan más que conflictos.

Mecanismo de defensa.
Regresión: Consiste en buscar eludir la realidad por medio de los recuerdos o de conductas infantiles.
Este mecanismo se utiliza cuando la realidad es lo suficientemente displacentera o frustrante o cuando la personalidad no ha alcanzado el suficiente grado de maduración emocional. La regresión siempre se produce hacia determinados puntos de fijación establecidos en etapas anteriores

Nivel de somatización
La función digestiva, el descanso, especialmente la actividad onírica y las funciones glandulares suelen ser las vías de somatización más frecuentes con esta posición lunar.
La naturaleza esencialmente emotiva de este signo aumenta considerablemente el nivel de tensión psicológica. La agresividad, y el resentimiento reprimidos suelen ser factores de riesgo que favorecen el desarrollo de enfermedades crónicas, las cuales suelen desarrollarse durante largo tiempo en silencio hasta que hacen su eclosión.
Si la persona es sedentaria y con tendencia a la obesidad existe predisposición a la diabetes (siempre y cuando las condiciones hereditarias así lo indiquen)
Con esta posición, debe tenerse muy en cuenta la genética familiar, ya que las probabilidades de desarrollar alguna enfermedad que haya sido padecida por algunos de los propios antecesores, es más alta que lo normal.
El insomnio y las dificultades alimenticias como la anorexia o la bulimia son también síntomas típicos de esta configuración.

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Luna en LEO

Nivel emocional básico
La certidumbre en la propia fuerza de voluntad y del Yo , es la que le permite a la Luna en Leo emerger con seguridad ,por encima de la variabilidad emocional de Cáncer.
Cuando la Luna se encuentra en el domicilio del Sol, se produce una reunión de elementos bien diferenciados y polarizados, dando lugar a una síntesis entre principios opuestos., uno netamente diurno, mientras que el otro claramente nocturno. De ello surge un estado de estabilidad emocional, que también tiene su razón en el hecho de ser Leo un signo fijo.
También observamos una especie de permanente seguridad y certeza de lo cual resultan conductas activas que implican un estado de convicción entre lo que se piensa, se siente y se hace.
Tal grado de cohesión interna tiene su lado desequilibrante en el hecho de que puede producir un continuo circular de la energía alrededor del Yo, sin que sea posible dirigirla desde adentro hacia fuera de un modo fluido, y viceversa.
Este estado de autosuficiencia puede producir una incapacidad para advertir los errores de apreciación que normalmente suceden en toda circunstancia emocional. La sensación de estar siempre en lo cierto es un gran impedimento para abrirse a la verdad de los hechos y dejar espacio anímico para el crecimiento afectivo.
La autosuficiencia es una importante herramienta del Yo, a pesar de que puede llevar a un estado de inadvertida soledad y aislamiento, precisamente porque existe dificultad para compartir.
Otro rasgo emocional de esta Luna, aportado por el elemento Fuego es el entusiasmo y la vehemencia con que se manifiestan las propias convicciones, los intereses y las inclinaciones sin dejar lugar a la más mínima oposición o contradicción.
Es en el terreno de la expresividad creativa donde mejor puede desarrollarse esta Luna a la que, le será necesario desde la infancia una correcta estimulación hacia tales fines. De lo contrario, el Yo tenderá a imponerse a través de una obstinación inadecuada y el consiguiente sentimiento de frustración podrá desarrollar un permanente estado de irascibilidad y malhumor, no siempre puesto de manifiesto, generándose así un gasto inútil de energía anímica que impide un correcto desarrollo y maduración emocional.
Las figuras parentales suelen ser percibidas de un modo particularmente diferenciado. Cada uno de los padres actúa como se espera que actúe el otro, por ejemplo un padre que posee cualidades maternales, y actitudes más pasivas y una madre que actúa con mayor exigencia y aspereza, Esta configuración de imágenes familiares puede dificultar también el logro de la identidad sexual.
Con esta posición, los padres tienden a proyectar sobre el hijo sus propios ideales, de modo que éste inconcientemente va a ir ocupando ese lugar ideal, experimentando la sensación de ser el único, el mejor, el más deseado, etc. En este sentido, podrá resultar difícil compartir su lugar con otros hermanos, y posteriormente también resultará difícil compartir en general, no tanto lo material, para lo cual existe una espontánea generosidad, sino más bien lo afectivo propiamente dicho
La Luna en Leo indica en muchos casos, una tendencia a desear permanecer desempeñando el rol de hijo brillante,y por lo tanto, puede existir una fijación intensa e inconciente a esa situación edípica. A medida que la vida va mostrando la falta de consistencia de este estado, las frustraciones son asimiladas pero no siempre elaboradas, de manera que suele desarrollarse profundamente una actitud abandónica que deja traslucir un fondo depresivo.
La superación de ese estado sólo puede lograrse en la medida en que se facilite el progresivo renunciamiento a ese rol de hijo, para acceder al lugar de adulto, sin que sea necesario la permanente aprobación de los demás para alimentarse emocionalmente.

Nivel de los deseos y aspiraciones.
Cuando la Luna Natal se encuentra en Leo, la Luna astral se encuentra en Tauro. Por lo tanto, el objetivo emocional consiste en lograr confianza en el Yo y desarrollar los potenciales creativos del mismo hasta poder plasmarlos en la realidad. La confianza en sí mismo y en los demás son armas que permiten vencer las dificultades sin que éstas dejen heridas emocionales. El aspecto lúdico de la vida, con el que se satisface al Niño interior, es un valor de primer orden con esta posición.
El Arquetipo Luminoso de Tauro, El Inocente, proporciona los elementos y recursos energéticos para desplegar la creatividad a partir de la conexión con el Niño Interior.

Nivel de la Sombra
Cuando la Luna Natal en Leo actúa a partir de sus pautas menos evolutivas y más regresivas, se conecta con el Arquetipo de la Sombra de Tauro. :El Cómodo. El Dependiente.
Con esta posición de la Luna Natal en Leo, la persona está demasiado centrada en sí misma, y los vínculos emocionales que establece con los demás no alcanzan la profundidad necesaria para que se desarrolle una reciprocidad dinámica y estimulante. Muchas veces, el otro es utilizado como un espejo, en el cual se proyecta la propia imagen. Las tendencias dominantes e hiperactivas de esta posición, atraen a personas pasivas y poco autodeterminadas, al mismo tiempo que muy dependientes. De este modo los vínculos afectivos se tornan muy insatisfactorios., a pesar de que la persona difícilmente registre las necesidades del otro de un modo consciente.
Existe un fuerte temor a la falta de reconocimiento y al fracaso, como así también un fuerte rechazo por todo lo que signifique crítica a su persona. La búsqueda desmedida de un reconocimiento surgen de la sensación angustiante de considerarse un ser anónimo
También es posible que la Luna Natal en Leo, adopte para sí misma la actitud del arquetipo del Cómodo, o el Dependiente. Veremos así una personalidad que tiende a aprovecharse del otro, asumiendo el rol de “ vividor”., que siempre cree tener derecho, debido a su exagerado narcisismo, a aprovecharse de los demás.
El narcisismo exagerado provoca dificultades en cuanto a la identidad sexual.

Mecanismo de defensa
Un mecanismo de defensa usualmente utilizado por la Luna en Leo es el de sentimiento de grandeza. Se trata de una defensa frente a las heridas de su narcisismo, por la cual se niega tal herida y como sobrecompensación se acrecienta la autoestima, de modo que se aumenta, a veces desmesuradamente, el concepto de sí mismo. Se experimenta la sensación de ser objeto de la admiración de los demás
Exhibicionismo: Mecanismo de base histérica por medio del cual la persona busca por todos los medios llamar la atención de los demás y transformarse en objeto de las miradas de los demás

Nivel de somatización
Si bien esta posición aporta una buena cuota de vitalidad, el exceso de tensión psíquica suele desarrollar serias perturbaciones en la salud, especialmente en la función visual, así como también en el nivel de respuesta energética frente al stress. El síndrome de fatiga crónica es frecuente en esta posición, el que a la larga puede perturbar la función cardíaca y la buena irrigación sanguínea de todo el organismo.
Las alteraciones posturales afectan a la columna vertebral, dando lugar a las típicas alteraciones morfológicas de la misma.
El aumento del calor subcutáneo, genera sequedad en piel y mucosas, lo cual permite el desarrollo de trastornos dermatológicos y el envejecimiento prematuro de la piel
Existe también una predisposición hemorrágica debido a cierta fragilidad capilar. La hipertensión también es frecuente por lo cual la alimentación hiposódica debe realizarse desde temprana edad.

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Luna en VIRGO
Nivel emocional básico
Cuando la Luna se encuentra en este domicilio de Mercurio, terrestre y mutable, se experimenta una necesidad por conservar, mantener y sobre todo hacer lo necesario como para asegurar dos elementos fundamentales en la vida individual: la salud y la labor, con la cual, a su vez se garantiza la subsistencia en un nivel digno y eficaz.
La vivencia de gratuidad con que se obtienen y dan las cosas, propia del signo de Leo, se pierde aquí a favor de un pragmatismo mucho más realista y utilitario.
Existe una profunda vivencia virginiana que es el temor a perder la lozanía de la juventud. Aún en la más temprana infancia, esta vivencia se experimenta como sentimiento de inferioridad y de minusvalía.
La conciencia del propio cuerpo, como lo más tangible del propio ser produce, por un lado un contacto directo con las sensaciones corporales de tipo placenteras, pero por el otro, la inmediata percepción del más mínimo síntoma o signo anormal.
Se aprende así a valorar con un realismo muy intenso, la utilidad del propio Yo en función de las necesidades propias y ajenas., y como consecuencia de ello, también se valora en muy alto grado la utilidad del propio cuerpo, para estar disponible y al servicio de tales necesidades. De este modo, todo debe funcionar a la perfección. La más mínima falla podría hacer fracasar dichos objetivos, y los temores hipocondríacos aflorarían, no sólo para amedrentar al Yo, sino para reforzar el sentimiento de minusvalía.
Las necesidades afectivas generalmente son tamizadas por lo corporal y muchas veces, las demandas de afecto son mediatizadas por los mismos síntomas hipocondríacos. De este modo, el sentimiento de estar enfermo, garantiza secundariamente la atención y los cuidados del otro.
Así se corre el riesgo de recurrir a estos mecanismos cada vez que se experimente ansiedad o temores frente a la vida.
La vivencia temprana es que los padres no prodigan espontáneamente los afectos, no sólo hacia la propia persona sino entre ellos mismo, Esta situación genera una tendencia a reprimir tales expresiones afectivas, considerándolas riesgosas para el equilibrio del grupo familiar. De este modo se puede perder contacto con lo instintivo y emocional a costa de incrementar exageradamente la necesidad de hacer y de sentirse útil.
El Yo queda de este modo, desbalanceado con un predominio muy marcado de las funciones perceptivas hacia la realidad exterior, y de las normas que deben ser obedecidas constantemente.
El sentimiento de ser útil va unido generalmente a la compulsión a ser obediente, pero ese desbalance del que hacíamos mención, puede ser compensado abruptamente por las necesidades instintivas más profundas. De este modo surgen conductas contradictorias y que desconciertan por su carácter compulsivo, que tienden a hacer todo lo contrario de lo que se espera de ellos en un momento dado.
Otro aspecto de esta Luna es la dificultad para expresar el “no” como límite frente a las demandas externas y como modo de autoafirmación. Tal vez esta actitud tenga sus raíces en la vivencia de que los padres son muy exigentes, o por lo menos uno de ellos lo es, de modo que no se les puede decir no sin experimentar el temor a una represalia, o a la pérdida del afecto de ellos.
En general, la exigencia paterna está dirigida al aprendizaje del control de esfínteres, y por consiguiente con los hábitos higiénicos. Los rasgos obsesivos de esta Luna encuentran sus orígenes en esta situación. Desde el punto de vista psicoanalítico, los puntos de fijación se encuentran en esta etapa anal retentiva. Los sentimientos posteriores de vergüenza, pudor y timidez también se hallan enraizados en esta etapa..

Nivel de deseos y aspiraciones.
Cuando la Luna Natal se encuentra en Virgo, la Luna astral se ubica en Aries.
En este nivel de deseos y aspiraciones, la Luna Natal en Virgo aspira a conectarse con el Arquetipo Luminoso de Aries, es decir el Guerrero o el Héroe
La característica saliente de esta configuración es la Autonomía., lo cual aporta rasgos de capacidad para afrontar dificultades con recursos propios y buenas aptitudes emocionales para brindar asistencia al prójimo.
El deseo es :aspiro a no dejarme vencer por ninguna dificultad. Yo puedo con todo”

Nivel de la Sombra
-Cuando la Luna Natal en Virgo funciona a través de sus pautas más regresivas se conecta negativamente con el Arquetipo de la Sombra de Aries: El Peleador. Toda la cuota de frustración de la Luna Natal en Virgo, su sentimiento de orfandad y soledad, aparecen a través de la agresión y la tendencia a establecer mucha aspereza en los vínculos, especialmente los afectivos. La imposibilidad de lograr un punto de vista objetivo en cualquier circunstancia de la vida emocional, provoca un estado de tensión con poca tolerancia a la frustración. De este modo todo queda subvalorado o sobrevalorado, y en cuanto a los demás, subestimados o sobreestimados. Si esto último es lo que prevalece, entonces, los temores frente a la vida intentan ser compensados a través de la necesidad de vincularse dependientemente con alguna figura sobre la que pueda proyectarse el arquetipo de Aries., con lo cual la minusvalía se intensifica cada vez más.
Esta actitud generalmente provoca en los demás, respuestas agresivas sobre la propia persona,

Mecanismos de defensa:
Temores hipocondríacos. La tendencia a descargar sobre el cuerpo, energías que deberían descargarse de un modo centrífugo, es decir, hacia el mundo exterior, genera temores y sensaciones corporales displacenteras. En general se trata de fantasías acerca de padecer alguna enfermedad, que sirven para solucionar neuróticamente algún conflicto. Este mecanismo además, simboliza el temor a las sensaciones corporales erógenas, producto de la represión.
Negación omnipotente: Este mecanismo intenta negar la percepción de la propia impotencia y la dificultad para enfrentar adecuadamente los conflictos. Es más., llega a negar el propio conflicto, y el Yo va asumiendo conductas evitativas, esquivas, o psudoafirmadas. Por medio de este mecanismo, por ejemplo se puede llegar a decir que sí, cuando debería decirse no

Nivel de somatización
Se trata de una de las posiciones en la que la predisposición a somatizar es más alta y más frecuente.
Cualquier trastorno de la salud se ve intensificado por un estado de inquietud y desasosiego emocional, aumentando la percepción del propio padecimiento
De este modo, la tensión emocional, el miedo y la ansiedad impiden que el proceso de curación se desarrolle de una forma normal. Es así que se ve retardada la convalecencia y la recuperación.
Las tensiones emocionales generadoras de conflictos psíquicos parecen tener un efecto negativo sobre la flora bacteriana intestinal, la cual desarrolla mayor cantidad de colonias putrefactivas, con la consiguiente alteración del equilibrio energético general. Este estado de toxemia intestinal predispone al desarrollo de numerosas enfermedades crónicas. ya que se ve alterada la correcta función de asimilación intestinal, especialmente en lo que se refiere a elementos minerales.

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Luna en LIBRA

Nivel emocional básico
Cuando la Luna Natal se encuentra en Libra, la emocionalidad básica se sustenta en y a través del establecimiento de un vínculo con el Otro. Dicho vínculo, para ser tal debe estar condicionado por determinados atributos.
En primer lugar, llamamos vínculo a un nexo comunicacional y afectivo que se establece con otra persona., la cual debe ser reconocida como alguien diferente del propio Yo. Esto es lo que el psicoanálisis llama relación objetal propiamente dicha. A diferencia de, por ejemplo una relación narcisista, como, bajo ciertas circunstancias se establece en los signos anteriores. En esta relación narcisista, el Otro no es reconocido, parcial o totalmente como alguien diferente, sino como una proyección del propio Yo.
Es preciso recordar que Libra, como signo ubicado a 180 grados de Aries, establece la primera oposición del Zodiaco, y por lo tanto, la primera posibilidad de reconocer al Otro frente a frente, cara a cara. Por lo tanto, la Luna en Libra, como decíamos, nutre su emocionalidad en el vínculo con el Otro, quien resulta alguien con quien realizar un pacto de no agresión. Si bien en Aries, el Otro existe, éste es en realidad un soporte de las propias pulsiones agresivas, y por lo tanto, resulta peligroso., y el vínculo, bajo estas circunstancias se torna necesariamente agresivo. Aquí, en Libra, esa agresión debe desaparecer a fin de establecer pautas de convivencia pacífica y armoniosa, pero a expensas de un renunciamiento de la agresión.
De esta manera, esta Luna busca establecer un vínculo desarrollando estrategias de pacificación. La capacidad de adaptación a portada por el elemento Aire, sumado a la regencia de Venus confiere aptitudes emocionales que buscan agradar al Otro, de modo que éste abandone sus supuestas intenciones agresivas...Esto supone cierta cuota de pasividad, que sin llegar a ser un sometimiento, sirve, a su vez para evitar el enfrentamiento con la propia ira aún con el propio dolor., muy propio de las conductas venusinas.
Las imágenes paternas han proporcionado elementos de identificación que muestran la evitación de las expresiones emocionales espontáneas, donde las formas y aún las apariencias son más importantes que el propio contenido., no siendo capaces de contener las discordancias y las diferencias.
El lugar ocupado en su familia, como hijo, probablemente haya sido el de quien debe llenar el vacío afectivo de los padres.
Las diferencias entre ambos, precisamente por no mostrarse se tornan tanto más notorias, lo que instala una incapacidad por tomar partido. Esto se traslada luego a una incapacidad para decidir en situaciones más trascendentes de la vida
De todo esto surge el temor al abandono y a la soledad, de modo que para evitar esto, la vida no puede concebirse sin alguien al lado. Se establece de esta manera una tendencia a depender mucho de los demás
La memoria funciona a partir de ligar recuerdos parciales, en los que se recorta todo lo que haya sido displacentero. En otras oportunidades se recurre a recuerdos encubridores, que ocultan las zonas de conflicto.
Existe un modo de canalizar estas tendencias a través de todo lo estético. Precisamente, esta Luna descubre el valor de lo armonioso y agradable a los sentidos como una forma de apaciguar las tendencias agresivas, tanto internas como externas. y al mismo tiempo convertirse en un ser deseable ,con quien poder establecer un vínculo.

Nivel de los deseos.
Cuando la Luna Natal se encuentra en Libra, la Luna Astral se ubica en Piscis. Si actúa positivamente, es capaz de activar las energías del Arquetipo Luminoso de Piscis: El Salvador. Se trata de un arquetipo sumamente poderoso, que atrae hacia sí las fuerzas altruistas que buscan realizar la misión en la vida despojadas de cualquier tendencia egoísta .en procura de dar al otro aquello que realmente necesita.
También, este arquetipo se refiere a la salvación del niño interior, y protegerlo contra las sucesivas modificaciones que va sufriendo a lo largo de la vida. A fin de cuentas, lo que ha de salvarse es el sentimiento de que es posible la re-unión, y la re-ligión con el Todo, por medio del sacrificio y de la renuncia de las diferentes vanidades con las que el Yo sé inviste.

: Nivel de la Sombra
Cuando la Luna Natal se encuentra en Libra, y actúa negativamente, es capaz de activar las energía negativas del arquetipo pisciano: El Mártir .En su aspecto sombrío, este arquetipo busca agredir, por medio de agredirse a sí mismo ,por lo cual la agresión al otro consiste en generarle un fuerte sentimiento de culpa y depresión tanto más fuerte cuanto más intenso sea el autosacrificio.
Los múltiples juegos sadomasoquistas que pueden generarse bajo esta configuración, dan cuenta de la existencia de una especie de placer en el dolor., y pueden adoptar diversas modalidades, como por ejemplo, la enfermedad, la permanente queja, la violencia inconscientemente inducida y padecida, el colocarse en el papel de víctima, o serlo realmente, etc. Con la Luna en Libra, se corre el riesgo de realizar elecciones afectivas que posean tales características.

Mecanismos de defensa.
Seducción: histérica o compulsión a la aceptación social son los mecanismos más frecuentes de esta posición. Se trata de una tendencia a proponerse como objeto de deseo del Otro. Cuando esta actitud se torna compulsiva, encontramos rasgos de histerismo. Pero en otros casos, la seducción sirve para evitar tomar la iniciativa, asumiendo un rol pasivo, y dejando que el otro asuma la responsabilidad de actuar. De este modo , se evita el tener que ponerse en evidencia..Este mecanismo permite defenderse del temor a elegir, decidir y jugarse

Nivel de somatización
La función de filtración renal se ve frecuentemente alterada por los factores emocionales, en especial los miedos y las indecisiones, con la consiguiente dificultad para mantener un adecuado equilibrio hidrosalino. De esta manera la tendencia a desarrollar edemas es frecuente, y la modificación del Ph interno deriva en una predisposición a la acidificación del medio interno...Esto favorece el desarrollo de ciertos microorganismos que suelen afectar a las vías urinarias en su último trayecto. También se ven favorecidos los depósitos de uratos y oxalatos , así como de calcio, con el consiguiente riesgo de formación de cálculos y cristalización a nivel de las articulaciones.
La presión arterial suele sufrir variaciones tanto en el sentido del aumento como de la disminución.de la misma

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LUNA EN ESCORPIO

Nivel emocional básico
En el signo de Escorpio , la Luna se encuentra en exilio, por lo que la naturaleza emocional experimenta aquí vivencias profundas e intensas en relación con todo aquello que significa conflicto y dolor.
Dado que la Luna representa entre otras cosas los recursos autoprotectores de la personalidad, se relaciona por lo tanto, con ciertas pautas que impiden al Yo percibir las verdades inaceptables acerca de sí mismo. Los recursos defensivos del Yo muchas veces dan como resultado una falsa autopercepción, deformada según la conveniencia y evitando la toma de conciencia de todo aquello que hiera al narcisismo.
En el domicilio de Marte y de Plutón, ha adquiriendo vivencias sumamente intensas con respecto a las primeras etapas de la vida, casi como si no existiera protección para el Yo. Esto hace referencia especialmente a todas aquellas situaciones que significaron separación y pérdida tales como el nacimiento, el destete, la expulsión de la materia fecal, la muerte o separación de algún ser querido, etc.
Según el psicoanálisis, la defecación, como experiencia emocional, es generadora de una gran angustia en el niño, ya que éste siente que al expulsar las heces, pierde parte de su propio cuerpo, lo que queda asociado a una vivencia de muerte.
Con la Luna en Escorpio, esta experiencia queda intensamente significada, por lo que a posteriori, el aprendizaje del control de esfínteres, trae aparejado un alivio de la tensión psíquica y de los temores asociados.
Alrededor del mecanismo de control, gira toda la problemática emocional de esta Luna. El control significa por ejemplo: autocontrol, encerrarse en sí mismo, silencio, controlar a los demás por los más diversos medios, no expresar ni mostrar más de lo conveniente, aumentar el propio poder, guardar secretos, etc.
Dado que la vivencia de pérdida equivale a una muerte, existen una serie de temores intensos, que pueden convertirse en obsesiones, tales como la idea de : la propia muerte, la de los seres queridos, la pobreza, la separación, etc. Cuando la Luna en Escorpio percibe que puede llegar a separarse de algo o de alguien que es querido y apreciado, desarrolla toda una verdadera estrategia a fin de impedir perderlo, generando y propiciando inclusive, estrechas dependencias, todo esto para evitar el desarrollo de la angustia de muerte.
Todo esto trae aparejado una gran dificultad de entrega espontánea, ya que ello siempre implica una pérdida parcial del autocontrol. De allí que esta Luna posea grandes dificultades en la vida emocional íntima, tanto en la amistad como en lo familiar.
Un aspecto positivo de esta Luna es, como dijimos, el desarrollo de un gran autocontrol, por lo que la fuerza de voluntad, y la tenacidad llegan a vencer cualquier obstáculo, renaciendo siempre de las cenizas.
Con respecto a las figuras paternas, las vivencias infantiles han dejado la sensación de que uno fue muy exigido y controlado. A tal punto que se pudo experimentar la sensación de que no había otra defensa posible frente a esa situación violenta, más que desarrollando recelo, rechazo o desconfianza. Tal vez uno de los padres, inconscientemente se halla ubicado en un rol no apropiado que pudo estimular exageradamente las fantasías sexuales, o haber sido lo suficientemente entrometido como para generar la sensación de que no existe intimidad propia.
En ambos casos, el niño percibe que la única salida es evitar mostrar sus sentimientos, tanto para impedir la emergencia de fantasías sexuales inapropiadas, como sentimientos agresivos contra los padres, lo cual puede causarle mucha culpa.
El continuo conflicto entre dejar expresar sus instintos, por un lado, y controlarlos por el otro, conlleva una permanente mirada hacia el propio interior, y por proyección, una gran capacidad para intuir el interior de los demás. Por este motivo, quienes posean la Luna Natal en Escorpio son capaces de desarrollar una comprensión psicológica de las personas realmente asombrosa. Pero, de no mediar un aprendizaje adecuado para poder manejar esta capacidad, pueden llegar a sufrir mucho, ya que juzgarán a los demás por sus intensiones ocultas más que por sus acciones objetivas.
Su memoria puede quedar fijada a situaciones displacenteras, dolorosas y traumáticas, sin que puedan olvidarlas por muchísimo tiempo.

Nivel de los deseos.
Con la Luna Natal en Escorpio, la Luna Astral se ubica en Acuario. Cuando las tendencias lunares natales de Escorpio se polarizan positivamente son atraídas por el Arquetipo de la Luz de Acuario: La Esperanza, o El Buscador. Se trata de un poderoso punto energético, que a través de las sucesivas crisis de la vida, permite el renacimiento.
La Esperanza, es precisamente aquella virtud, que permite entrever, aún en el medio de la oscuridad, la Luz que siempre brilla. Se trata de una virtud que invoca a un futuro portador de una nueva etapa y que conlleva la seguridad de que siempre existe una salida a toda situación difícil.
El Arquetipo escorpiano de la Metamorfosis, crea la fuerza capaz de producir la transformación auténtica, borrando toda huella dolorosa o traumática del pasado. Por su parte, el Buscador (La Esperanza), permite avizorar siempre nuevos horizontes, sabiendo que éstos realmente existen. El hecho de ponerse en camino hacia una búsqueda, permite siempre un encuentro.

Nivel de la Sombra:
Cuando la Luna Natal en Escorpio se polariza negativamente, activa las pautas energéticas del Arquetipo de la Sombra de Acuario: El Errante
Se trata de una energía que tiende a destruir todo camino recorrido, ya sea propio o ajeno. Surge así una actitud de resentimiento que ataca a todo lo que se encuentra constituido y establecido, socavando la seguridad y el orden tanto externo como interno.
La búsqueda se transforma de esta manera en un errar sin rumbo, y el Buscador, en un vagabundo. Con esta polarización pueden establecerse vínculos con personas carentes de verdaderos objetivos en la vida, las cuales pueden hacer tambalear los propios sentimientos de seguridad.

Mecanismo de defensa
Autocontrol compulsivo: Se trata de una defensa nacida de una fuerte necesidad de protegerse del mundo exterior y contra las heridas emocionales a las que es muy susceptible. Dado que estas heridas provocan una vuelta a su mundo interior y una gran reflexión, es capaz de provocar heridas en los demás, a fin de generar la misma reacción autorreflexiva en el otro. Esta actitud también remite a un mecanismo de defensa basado en impulsos sádicos

Nivel de somatización
La combinación energética de la Luna con Plutón, por lo general permite ciertas somatizaciones en las que se pone de manifiesto una debilidad del sistema linfático, con la consiguiente disminución de las funciones defensivas.
Las funciones asimilativas pueden verse perturbadas, y por lo general la tendencia al aumento de la función anabólica puede reflejarse en edemas, aumento de peso y dificultad para perderlo, retención de líquidos, etc. Debe cuidarse asimismo de canalizar la ansiedad por medio de una ingesta desmedida de alimentos ricos en hidratos de carbono.
Por reflejo con el signo de Tauro, esta configuración suele indicar una tendencia a sufrir trastornos de la garganta , y oídos, especialmente en los niños.
Tanto en hombres como en mujeres son frecuentes las afecciones en los órganos genitourinarios, siendo en los primeros muy común el hidrocele o varicocele, mientras que en las segundas, la vaginitis crónica serosa. La nariz y el olfato también son susceptibles de sufrir alteraciones.

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LUNA EN SAGITARIO

Nivel de la emocionalidad básica
Cuando la Luna Natal se encuentra en el domicilio de Júpiter, la emocionalidad adquiere una condición centrífuga, extravertida y expansiva.
De esta manera, las emociones se perciben de una forma intensa, por momentos exagerada y con tendencia a magnificar los estados anímicos, positivos o negativos. Dado que se trata de un signo de Fuego, los arranques sentimentales intensos son frecuentes, dejándose llevar la persona por el entusiasmo de la primera impresión aunque tal movimiento anímico, casi nunca es duradero.
Esta actitud puede generar una tendencia a un gasto permanente de energía sin finalidad específica, que suele manifestarse en varios planos como el físico, el de las relaciones afectivas, el económico, el de la salud, etc.
Encontramos en esta posición algunas características que indican ingenuidad, credulidad y gran capacidad de aceptación. Estas tendencias están más acentuadas cuanto menor es la disposición al esfuerzo por modificar la realidad.
Rara vez esta Luna se quejará de su suerte, precisamente porque considera que ésta siempre es buena. La ventaja de esta actitud es la gran capacidad de adaptación y la habilidad para sacar provecho de las circunstancias; mientras que la desventaja es la falta de iniciativa, por confiar excesivamente en la buena de Dios.
Así es como la postergación, la indolencia y las actitudes escapistas van formando progresivamente parte de la personalidad
Esto hace que sus pensamientos se dirijan más hacia el futuro y hacia lo abstracto o lejano, que al presente y a lo inmediato, y de este modo, el aquí y ahora queda más vacío., provocando una gran angustia interior, a la cual intenta eludir por los más diversos medios
Todo aquello que lo remita al presente y a la realidad concreta reactiva su sensación de angustia y de vacío, por lo cual la inconstancia, los permanentes comienzos y abandonos, parecen una interminable búsqueda para escapar de la responsabilidad
Las percepciones y las vivencias nacidas del vínculo con los padres pudieron haber dejado la impresión de que lo importante en la vida es una filosofía, una quimera, algo que se siente lejano de la realidad concreta ,pero que aporta un sentimiento de seguridad y protección.
“Haz lo que yo digo y predico pero no lo que yo hago o dejo de hacer, bien pudo haber sido el mensaje subliminal transmitido por uno de los padres, quien por otro lado fue demasiado obsequioso y contemplativo como para despertar la necesidad de asumir responsabilidades propias.
Otro aspecto de la emocionalidad de la Luna en Sagitario es que su necesidad de protección y seguridad la lleva a buscarlas en todo aquello que no tenga límites, ni formas precisas de ninguna índole. Su necesidad de libertad, de movimiento y de espacios abiertos nace de una especie de angustia fóbica que experimenta por lo muy cercano, próximo y cerrado.
Por otro lado, debido a su naturaleza mutable, existe otra característica, aparentemente paradójica con respecto a lo que acabamos de mencionar: el formalismo dogmático de sus enjuiciamientos. Su escala de valores puede tornarse muy rígida a tal punto que tendrá muchas dificultades para aceptar el punto de vista del otro. Este aspecto del carácter produce una tendencia a discutir, a veces con vehemencia, y a polemizar, defendiendo el punto de vista personal de un modo muy subjetivo.
Dado que Júpiter es el dios de la abundancia, existe en esta Luna la vivencia de que nunca pasará privaciones, aún en las circunstancias más difíciles. Esta certeza tiene su origen en el hecho de que la memoria selecciona y queda fijada a aquellos recuerdos en los que los deseos fueron satisfechos de un modo pleno
Así como en Escorpio, la memoria selecciona a aquellos recuerdos en los que se lucha por la posesión de las cosas y personas, y por el poder controlarlos, en Sagitario, esta lucha ya se ha trascendido, y lo que queda es el goce y el placer de disfrutar de lo que se tiene. Este hecho explica la poca predisposición para el esfuerzo, y la tendencia a buscar siempre nuevas experiencias de satisfacción., ya que en realidad, nunca se disfruta plenamente de aquello que no ha costado demasiado conseguir.
Tratándose de una Luna en signo de Fuego, la descarga de impulsos necesita de la motricidad y de la musculatura voluntaria a fin de nivelar las tensiones emocionales. .El movimiento, los desplazamientos y en general, toda actividad física genera sensaciones de seguridad y autoprotección.

Nivel de los deseos.
Cuando la Luna Natal se encuentra en Sagitario, la Luna Astral se ubica en Capricornio.
La energía emocional proyectada por la Luna en Sagitario, busca no sólo la Fe, sino todos aquellos elementos de la realidad que la confirmen plenamente. En esta búsqueda se asienta la necesidad de disciplina, orden y respeto de la Ley
En lo profundo, el Arquetipo del Padre (o del Patriarca), produce una gran atracción de la energía psíquica, la cual busca identificarse con él a través de adoptar actitudes que conduzcan a asumir responsabilidades e incorporar valores familiares en los que predomina la línea paterna, especialmente en lo que se refiere a los rasgos de carácter. El respeto por las tradiciones y formalidades es igualmente notorio como rasgo incorporado a la cotidiana forma de ser.

Nivel de la Sombra
Cuando la Luna Natal en Sagitario, funciona en niveles involutivos, puede conectarse con el arquetipo de la Sombra de Capricornio: El Tirano, el Déspota. De esta manera., la propia vida emocional puede ser reprimida a niveles extremos, llegando a anularse toda experiencia placentera. También puede existir la tendencia a reprimir y manejar con mucha rigidez al entorno. Otra variante es conectarse con personas que ejerzan sobre sí mismo esta coerción represora
Por lo general, con la Luna Natal en Sagitario, suelen aparecer los rasgos de su Arquetipo de la Sombra. EL Burlador, o el Bufón. En ambos casos, se tratará de eludir la Ley rígida impuesta por El Déspota.
El Burlador buscará los subterfugios legales o de cualquier otra índole para inclinar siempre a su favor la balanza de la Ley, o intentará burlarla por el simple placer de transgredirla secretamente. Por su parte, el Bufón, hará las veces de payaso, escondiendo su padecimiento interior.
Como siempre, puede suceder que se atraigan hacia sí a aquellas personas o situaciones que encarnan estos aspectos arquetípicos.

Nivel de los mecanismos de defensa
La Negación: Por este mecanismo de defensa la realidad se recorta seleccionándose sólo aquello que resulta favorable para el Yo, mientras que los aspectos dolorosos, negativos o displacen teros son rechazados, de tal manera que parecen no existir en la realidad. Se trata de un mecanismo utilizado para exaltar los contenidos placenteros de forma maníaca, es decir, omnipotente, pero esconden una depresión o un gran sentimiento de soledad, todo lo cual puede aflorar cuando la negación falla, o cuando la realidad es demasiado evidente como para negarla.

Nivel de somatización
Con esta posición, las somatizaciones hepáticas son frecuentes, no tanto a nivel de la estructura anatómica sino de su funcionalidad, por lo que ciertos síntomas son frecuentes tales como: dolores de cabeza, trastornos respiratorios alérgico-congestivos de origen hepático, especialmente a nivel broncopulmonar, alteraciones transitorias de la visión, tendencia al aumento de peso, pérdida de la fuerza muscular, cansancio y fatiga, exceso de sueño, etc. Si la tendencia a somatizar perdura en el tiempo, la disfuncionalidad hepática se hará crónica dando lugar a la hipertrofia , a la degeneración grasa y a la ictericia
La asimilación del hierro debe vigilarse desde temprana infancia a fin de evitar la aparición de anemias ferropenias.
El sistema nervioso suele afectarse fácilmente, con la consiguiente aparición de alteraciones en el estado de ánimo. Otro punto que facilita la somatización es el de la región de las caderas y el recorrido del nervio ciático.

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Luna en CAPRICORNIO

Nivel de la emocionalidad básica
La Luna en el signo de Saturno se encuentra en exilio, lo cual implica que los significados esenciales de la misma están sometidos a una serie de crisis o pruebas.
En cierto sentido, puede afirmarse que la Luna en Capricornio, minimiza algunos de los significados lunares y maximiza otros.
Los aspectos minimizados de la Luna, cuando ésta se encuentra en Capricornio, pueden observarse por ejemplo en la sensación de que la seguridad y protección, no pueden esperarse desde afuera, sino que es el propio individuo quien debe procurárselas por sí mismo. Existe una especie de sentimiento profundo de frustración y privación, como si desde las más tempranas etapas, los deseos y anhelos de protección y nutrición no hubiesen sido satisfechos parcial o totalmente por los padres..
Frente a esta sensación, el Yo va desarrollando un sentimiento de minusvalía o inferioridad, que generalmente va a producir una reacción opuesta compensatoria, es decir de superioridad. De esta manera, la Luna Natal en Capricornio puede oscilar durante muchas etapas de la vida entre estos dos sentimientos opuestos. Con respecto al sentimiento de superioridad, casi nunca se manifestará de un modo ostentoso o aparatoso. Por el contrario, la persona irá desarrollando pacientemente las condiciones objetivas como para justificar realmente su superioridad. Jamás se contentará con imaginarse superior; simplemente querrá serlo en lo concreto, frente a los demás, de tal modo que su imagen, de cara a la sociedad se vea reconocida. Sólo el reconocimiento de los demás y el poder ocupar un lugar en el mundo, podrán justificar y sostener un sentimiento de superioridad que oculta el verdadero trasfondo de minusvalía.
Es así que otros sentimientos van desarrollándose: el de que todo cuesta un gran sacrificio, y el de una gran sensación de soledad.
El primero va asociado a la idea de que no puede esperar nada de afuera, y mucho menos de la suerte, tal como ocurre con le Luna en Sagitario, de tal modo que sólo puede contar con el esfuerzo personal .Idéntica raíz posee el segundo, ya que tampoco se puede esperar nada de nadie.
En ocasiones, la memoria queda fijada a aquellos recuerdos en los que se ha experimentado la sensación de haber sido abandonado, olvidado no tenido en cuenta o privado de algo.
En cuanto a los aspectos maximizados de la Luna, éstos aparecen en ocasiones bajo la forma de sublimaciones; por ejemplo una gran tendencia a respetar las tradiciones y la historia, la búsqueda de la protección y seguridad por medio de la previsión y el ahorro, el respeto por los mayores y por la autoridad en general, y un fuerte apego al pasado a las cosas antiguas, y por supuesto a la madre
Otras manifestaciones de estas tendencias lunares magnificadas son, por ejemplo, la necesidad de ligarse afectivamente a personas de mayor edad. En esta misma línea encontramos también una estructura emocional sumamente rígida y autoritaria, bajo una apariencia pacífica y agradable. Es que las necesidades emocionales, ante el temor de que se vean frustradas, o ante el riesgo de parecer vulnerable para los demás, son reprimidas . La compensación puede aparecer a través de asumir una actitud esforzada y solícita a favor del prójimo, pero al mismo tiempo rígida y exigente, con lo cual se busca ser valorado más por el hacer, o el parecer, que por el ser.

Nivel de los deseos.
Cuando la Luna Natal se encuentra en Capricornio, la Luna Astral se ubica en Sagitario.
El Arquetipo luminoso del primero: el Patriarca, o el Padre, propone una capacidad organizativa basada en el orden y la disciplina, así como en el cumplimiento estricto de las obligaciones y deberes, La conciencia del propio lugar en el grupo de pertenencia exalta el sentimiento de poder. Sin embargo existe un vacío a llenar: la Fé. Este es el deseo profundo de la Luna en Capricornio: modificar una conciencia tan concreta de la realidad que genera un estado de escepticismo y pesimismo experimentando también una fuerte sensación de soledad, y tristeza. Por lo tanto, la mirada se dirige al arquetipo luminoso de la Luna en Sagitario: El Creyente, es decir, aquel que posee la fuerza de la Fe.

Nivel de la Sombra
Cuando la Luna Natal en Capricornio se polariza negativamente, activa al arquetipo de la Sombra de Sagitario, que es El Legalista. Este arquetipo hace que pueda utilizarse la Ley en beneficio propio. Lo mismo ocurre con las formalidades y formalismos sociales y culturales, los cuales serán utilizados para ocultar o disimular las verdaderas intenciones.
De esta forma, la hipocresía puede llevar a convertirse en una actitud que captura a la conciencia. Bajo esta polarización, siempre se está en condiciones de pretender sacar ventajas de cualquier situación, sin ningún tipo de escrúpulos, bajo una apariencia de dignidad y respeto a la Ley
Las emociones espontáneas son reprimidas y la actitud rígida y pseudomoralista ahoga cualquier intento de expresividad auténtica. Bajo esta constelación emocional, existe atracción hacia personas que poseen las mismas características psicológicas, y con las cuales se establecen vínculos dependientes y simbióticos.
También es posible que la Luna Natal en Capricornio atraiga hacia sí a personas estafadoras, burladoras, o de poco nivel moral

Nivel de los mecanismos de defensa
Un mecanismo al que la Luna en Capricornio recurre habitualmente, es el del bloqueo de los afectos, o postergación afectiva, por lo cual las manifestaciones emocionales espontáneas son controladas de tal manera que no se expresan en el momento y situación en que deberían expresarse. La necesidad de autocontrol y de tomar distancia considerable con respecto a la realidad van aumentando la tensión de la psiquis en su intento por mantener a los afectos lo más reprimido posible. La frigidez emocional y ciertos tipos de despersonalización, constituyen ejemplos del bloqueo emocional.

Nivel de somatización.
Dado que la rigidez es una actitud psicológica que resulta del bloqueo emocional, ésta afectará a aquellas estructuras que deberían ser las más elásticas y flexibles, como por ejemplo, las articulaciones. La columna vertebral posee tantas articulaciones como vértebras, por lo cual es una de las estructuras más afectadas por tal actitud mental, especialmente a nivel del cuello. Y lo mismo sucede con las rodillas, y las articulaciones de los dedos de la mano. Las cápsulas sinoviales, van perdiendo lubricación, y por lo tanto, el dolor, y la progresiva pérdida de movilidad se van instalando,
Por su parte, la piel, como estructura que marca un límite entre el adentro y el afuera, también puede verse afectada por alteraciones, como por ejemplo, diversos tipos de erupciones.; Dermatitis neurogénicas, psoriasis, pitiriasis, etc. que impliquen un control excesivo de los afectos, (generalmente inmaduros) los cuales sólo pueden expresarse a través de los síntomas

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Luna en ACUARIO

Nivel de la emocionalidad básica
Cuando la Luna Natal se encuentra en Acuario, las energías de Urano, modifican profundamente las tendencias lunares de tal modo que en este nivel de la emocionalidad básica, surge un conflicto profundo, entre una intensa necesidad de protección, y un deseo igualmente intenso por rebelarse contra cualquier forma de cuidado maternal, sobre todo cuando éste se expresa a través de las vías convencionales y usuales.
La vivencia de que la temprana situación de estabilidad y seguridad fue violentada o alterada de alguna u otra manera, queda inscripta en la psiquis como un hecho traumático. Se tiene la sensación de que algo , en el pasado , hizo que el afecto materno se interrumpiera abruptamente..Bajo esta impronta se van configurando sentimientos tales como: sensación de desvalimiento, búsqueda y rechazo al mismo tiempo de protección afectiva, temor fóbico a ser atrapado en un vínculo afectivo, etc., pero al mismo tiempo también existe el temor a ser abandonado, el resentimiento, la rebeldía, y la búsqueda de límites que no se poseen internamente.
Los vínculos familiares pueden haber sido poco expresivos y demostrativos .La indiferencia afectiva, o el temor frente a la paternidad, puede haber estado disfrazada por una actitud de liberalidad, típica de padres que pretenden ser modernos
Aún así, la represión afectiva queda instalada, y las necesidades afectivas básicas resultan insatisfechas, permaneciendo en estado infantil.
La memoria tiende a evocar situaciones displacenteras o traumáticas, por lo que puede desarrollarse rencor, celos y resentimiento silenciosos.
La falta de estabilidad emocional, la impredecibilidad y volubilidad de las actitudes paternas pudieron haber generado la sensación de que es mejor protegerse contra ese estado de incertidumbre adoptando una actitud íntimamente desconfiada , y distante emocionalmente, con poco compromiso.
Por lo general, la búsqueda de la seguridad lunar está encaminada hacia lo abstracto o hacia lo social, ámbitos en los que no existe el riesgo inminente de la ruptura., o del abandono.
Con la Luna en Acuario, se experimenta la sensación de que se es querido en la medida en que uno no produce interferencias en la vida de los demás, que deja ser y vivir, y permite la libertad sin emitir prejuicios. En muchos casos, esta actitud, suele encubrir una verdadera falta de compromiso afectivo, así como también constituye un modo de defenderse contra el temor al abandono

Nivel de deseos
Cuando la Luna Natal se encuentra en Acuario, la Luna Astral se ubica en el signo de Escorpio. En un nivel evolutivo, se combinan así las tendencias positivas del arquetipo luminoso de Acuario: El Buscador, con aquellas propias del arquetipo luminoso de Escorpio: El Transformador, o El Alquimista. Este último es capaz de producir la metamorfosis psíquica a través de la superación del conflicto entre los deseos impulsivos y la represión de los mismos, por medio de la sublimación, hacia objetivos superiores. El Buscador, es un incansable viajero en pos de la verdad de las cosas, y en su camino va descubriendo aspectos ocultos de la realidad exterior (recordemos que Acuario es un signo de Aire), y también es capaz de inventar recursos o instrumentos que le permitan lograr una apropiación más clara de la realidad. El deseo y su meta última los logrará a través de El Alquimista, quien le permitirá acceder a la verdad, que se encuentra en su propio interior.

Nivel de La Sombra.
La Luna Natal en Acuario, cuando se expresa negativamente, provoca la activación del Arquetipo de la Sombra de la Luna Astral de Escorpio: El Sádico
El Errante a través de una tendencia a carecer de objetivos en la vida y caminar sin rumbo fijo, carece al mismo tiempo de normas estructurantes que establezcan una ética en sus conductas. Puede adoptar la tendencia a derribar cualquier cosa que simbolice la autoridad, como también desvalorizar los argumentos más sólidos de cualquier punto de vista que se le oponga. La finalidad es provocar en el otro la sensación de inseguridad, y de que nada es firme ni duradero. Por su parte, es probable que atraiga hacia sí actitudes muy agresivas y destructivas desde el Otro, pudiendo llegar a enredarse en conflictos afectivos muy destructivos de los cuales emergerá con heridas duraderas.

Nivel de los mecanismos de defensa
Un mecanismo de defensa de la Luna en Acuario suele ser el de la fobia a los afectos. Se trata de una actitud que tiende a evitar toda situación en la que se vea comprometida su emocionalidad, especialmente a largo plazo, lo cual genera una intensa angustia..Se justifica esta actitud fóbica con la necesidad de ser libre e independiente. Esta especie de frigidez afectiva también puede disfrazarse de ecuanimidad, al modo de “me da lo mismo todo” o “no tengo prejuicios”, etc. Con lo cual se oculta la carencia de sentimientos
En otros casos, aparece la pseudoemotividad, de neto corte histérico, que encubre teatralmente la frialdad afectiva y la falta de entrega emocional.

Nivel de somatización
Por las tendencias mencionadas en el ítem anterior, la dificultad para estimular en el otro un retorno afectivo, suele expresarse a nivel del sistema venoso. Precisamente, el retorno venoso se ve obstaculizado gradualmente, sobre todo en las extremidades inferiores, dando lugar a venas varicosas, úlceras, erisipelas, telangiectasias, etc.
El sistema venoso, con esta tendencia estática, tiende a producir un mayor nivel de anhidrido carbónico en sangre, con las consiguientes consecuencias de fatiga, irritación cerebral, nerviosismo, distracción, falta de concentración, etc..Suelen ser frecuentes las afecciones oculares, con disminución de la agudeza visual.

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Luna en PISCIS

Nivel de la emocionalidad básica.
En la última etapa zodiacal, la emocionalidad básica, ha dejado de lado todas las vestiduras y armaduras egoicas, a fin de experimentarse a sí misma en toda su verdadera dimensión absolutamente inconmensurable, como el reino de Neptuno..Los límites entre el adentro y el afuera quedan por momentos disueltos, sin solución de continuidad, por lo que los sentimientos se tornan oceánicos.
La necesidad de protección y seguridad no será satisfecha tanto por medio de personas u objetos, como por medio de estados emocionales, creados por la fantasía, a través de los cuales se tiene la ilusión de estar completo, seguro y protegido de un modo permanente..
La capacidad de inducir un estado similar al éxtasis o al misticismo, es realmente asombrosa con esta Luna., la cual se nutre, para crear estos estados, de los vívidos recuerdos de las experiencias intrauterinas primarias, especialmente en lo que se refiere a la ausencia de sensación de peso y gravedad, las percepciones cenestésicas sumamente placenteras, como la provocada por el flotar en el líquido amniótico, la distorsión acústica de los ruidos y sonidos extrauterinos, la percepción intensa de los sonidos intrauterinos y los de la propia madre, lo cual genera a su vez una sensación de unión completa y absoluta, y la ausencia total de sensaciones displacenteras y angustiantes como por ejemplo el hambre y la sed.
Bajo estas circunstancias psicológicas tan particulares, la sensación de autoprotección es muy grande, lo cual conlleva la dificultad de no advertir a tiempo las situaciones externas que verdaderamente entrañan algún riesgo o peligro. La señal de alarma casi siempre llega tarde ya que el umbral de tolerancia a la frustración es alto y la capacidad de angustiarse es mínima.
Tal vez sea el elemento Agua, el que mejor sirva a esta Luna para expresar las tendencias emocionales en su aspecto más genuino: como por ejemplo la receptividad, la capacidad para generar absorción energética, la ausencia de forma propia y la adaptación a toda forma externa etc.
Estas características permiten por ejemplo poseer tal grado de empatía que se es capaz de comprender al Otro en profundidad, con un alto grado de com-pasión. Esta capacidad de estar dispuesto a, a veces genera en el Otro la sensación de que la Luna en Piscis es fácilmente dominable, lo cual es cierto hasta un determinado punto, ya que ubicándose en el lugar más pasivo del vínculo, fácilmente se crean tales lazos de dependencia pero que al final, transforman al dominado en dominador, muy sutilmente por medio de apelar al sentimiento de culpa y lástima..Esta manera de establecer vínculos afectivos, simbióticamente, puede generar situaciones de mucha carga no sólo emocional, sino también material,, que , a veces se prolongan durante mucho tiempo, con el inevitable sentimiento de opresión y agobio.
Los padres tal vez no hayan contribuido a establecer con claridad el principio de realidad o de autoridad, por lo que las falsas imágenes suelen predominar por encima de lo objetivo y concreto..
Los recuerdos generalmente quedan registrados en la memoria por medio de transformaciones y modificaciones idealizantes, casi como si fueran distintos capítulos de una novela en la que el sujeto es el protagonista.

Nivel de los deseos.
Cuando la Luna Natal se encuentra en Piscis, la Luna Astral se ubica en Libra. Las tendencias positivas del Arquetipo Pisciano, El Salvador, se unen con aquellas del arquetipo Libriano: El Partenaire. El deseo de servir y ayudar, en este caso se manifiesta a través de proponerse como aquel que es capaz de renunciar a su propio Ego y permitir que el Otro pueda satisfacer sus deseos. Precisamente el partenaire es aquel que sirve de apoyatura para que el otro pueda destacarse., realizarse y satisfacer adecuadamente su protagonismo. El partenaire, a su vez, permite que el Otro pueda descubrir en sí mismo el placer del encuentro vincular.

Nivel de la Sombra
Cuando la Luna en Piscis actúa por medio de sus tendencias más regresivas, los aspectos negativos de La víctima,(Sombra de Piscs) se unen con las del Seductor, arquetipo de la sombra de la Luna Astral en Libra.
Quien posea la Luna en Piscis, puede desarrollar negativamente una tendencia masoquista para elegir vínculos en los que el sufrimiento puede generar placer. Se estimula así a que el Otro adopte una actitud de seducción histérica permanente, con lo cual se satisfacen secundariamente los deseos de autohumillación. El establecimiento de tal tipo de vínculo puede acarrear serias consecuencias para la salud psíquica de quien posea la Luna en Piscis, debido a la falta de claridad en las elecciones vitales, especialmente las afectivas. Generalmente se elige al Otro a través de un dejarse seducir o impresionar por las apariencias.

Nivel de los mecanismos de defensa
Fuga hacia la fantasía. Se trata de una forma en que el individuo se protege de una realidad desagradable, complaciéndose en ensueños diurnos en los cuales esa verdad es negada. Tales ensueños constituyen refugios destinados a proporcionar un alivio a las cargas de la realidad.
Los ensueños y fantasías, son equivalentes en gran medida, a los juegos infantiles, de capital importancia en la evolución de la personalidad.
En el adulto, este mecanismo de defensa, tiende a preservar aspectos infantiles de la personalidad

Nivel de somatización
Cuando la Luna en Piscis se encuentra debilitada, suele existir una tendencia a la dispersión energética, con lo cual el organismo disminuye globalmente sus capacidades defensivas, haciéndose vulnerable a la penetración de elementos nocivos, como bacterias, virus, sustancias químicas, etc, que producen un estado de toxicidad, que entran el riesgo de debilitar al organismo, y de provocar daños en los tejidos.
Precisamente, tal estado de toxemia crónica, produce en los diversos tejidos, una mayor tendencia a la laxitud y a la distensión, pero especialmente en el tejido fibroso y cartilaginoso..
Lo mismo ocurre con los pulmones, los cuales en diversas etapas de la vida pueden presentar patologías congestivas.
Finalmente, la tendencia a evadir la realidad displacentera de esta Luna, puede ser causa de conductas adictivas.

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¿Porque romper el mecanismo lunar? Por Rafael Barrio

Autor Rafael Barrio


-Mercedes: Sé que es muy dificil salir de la mecanicidad de la Luna... trabajo mi Luna y cuesta una barbaridad porque esos patrones creados en la infancia son muy difíciles de romper... Cualquier situación te activa el botoncito rojo y caes en la mecánica lunar... Constantemente me pregunto: ¿Debo romper este mecanismo? Poque tembién pienso: Si tengo la Luna en este signo es porque debo vivr esta energía Lunar... ¿Romperla sería faltar a mi esencia? Esa es la cuestión...

- Rafael: Veamos la luna desde su aspecto luminoso. Todos los procesos mecánicos están regidos por esta luminaria, desde fisiológicos, reacomodamientos del inconsciente en pos de mantener la coherencia psíquica (leasé cordura), los instintos, hasta las emociones que también son del orden de lo mecánico aunque nos cueste creer. Sobre esto Jung, dice: “la emoción no es una actividad sino un suceso que a uno le sobreviene… ocurre en los momentos de mínima adaptación… y pone de manifiesto cierto nivel inferior de la personalidad.” Obviamente podemos objetar que esto no es tan así: todos tenemos algún control, desarrollo, e incluso una sabiduría de las emociones. Pero ello no quita las propiedades “independientes” de la emocionalidad, sino que las afirma.

-Ahora, lo importante es ¿qué lugar deseamos que ocupe dicho movimiento mecánico, qué injerencia darle en nuestro sí mismo al mecanismo lunar y cuando ponerle límites? Una luna en sagitario no va a poder evitar “escaparse de ciertas tensiones”, algunos elegirán negarlas y otros verlas desde una perspectiva que les permita correrse del proceso. Ambos se corren, pero los efectos de ese “correrse” no son los mismos, uno se evade del problema y el otro se corre a su teorización, estableciendo una obvia distancia respecto a la tensión.

-La mecánica lunar es una forma de ordenación automática, en sí misma es amoral, y tiene muchos niveles de expresión. Los niveles más bajos reflejan una mínima integración respecto a las otras energías de la carta reflejando a una personalidad fragmentada. Por medio de la voluntad y el trabajo sobre sí mismo se va integrando esta dinámica a otras energías y así comienza el camino en donde las emociones dejan de ser el amo para ser el sirviente.

De niños nos es inevitable hacer de la luna nuestro guía incondicional, nos permite aprender rápido, emular comportamientos, absorber conocimientos, etc… El trabajo de la luna sobre el niño es fundamental. Los problemas aparecen cuando el adulto sigue desarrollándose bajo la línea lunar, delegándole muchas tareas que son más adecuadas para otros “órganos” (funciones planetarias), más aún cuando para la luna es fácil (con sus características reflectoras) emular todo tipo de energías, reflejarlas. Llegado este caso tenemos una luna hipertrofiada que toma posesión del yo y proyecta al exterior del sí mismo (al entorno del yo) 

- las demás energías planetarias.

-En otras palabras, cuando somos niños nuestra identidad se forma sobre la base de lo lunar, luego nuestra identidad debe ser desplazada a la base de lo solar, pero ello implica un cambio de dirección para nuestra percepción y nuestra cultura, que nos enseña una y otra vez que el crecimiento es por grados y no por rupturas.

La autosuperación de sí mismo se asemeja más a ir progresivamente rompiendo cascarones que al perfeccionamiento de una misma estructura que se repite una y otra vez. Un ejemplo de esto sería la educación formal, que durante más de15 años nos llena de conocimientos y nos enseña sólo un método para pensar y procesar información.

Ahora bien, ¿cuál es profundamente la función lunar? Desde un punto de vista esotérico, recordemos que la astrología es una rama del esoterismo, la luna es la generadora de forma. Representa la madre tierra con su potencia desbocadamente creadora de formas. Eso nos dice a nosotros que la forma que adquiere toda creación personal va a ser dada por la luna. Para poner ejemplos de personajes con sus respectivas lunas: Marx: Tauro, Marlon Brando: Aries, Freud: Géminis, Pessoa: Leo. Sigan investigando ustedes.

Todos estos personajes han dado forma a sus creaciones a la manera que lo indica su luna, tal vez la mayoría de ellos posean la peor expresión del mecanismo lunar que puede haber, y sin embargo así y todo ese mismo patrón les sirvió para dar forma y exteriorizar, para eternizar su creatividad. En culturas antiguas son los dioses lunares quienes garantizaban la eternidad, y no los solares.

La maternidad, proceso lunar por excelencia, es aquél que permite brindar un cuerpo a un alma, espíritu, o como quieran llamarlo. Por lo tanto, ¿Qué mejor manera de trabajar la luna potenciando sus virtudes creativas y fundadoras? Es una lógica simple, pero claro está que desafiante, y se trata de utilizar la luna como herramienta que es, como reflectora de lo solar, como dadora de formas; conducirla, guiarla, encontrar dónde está representada, en qué momentos de nuestra cotidianidad está generando formas descontroladamente. También es útil destacar que la mente inferior, o la mente cotidiana, es lunar y no mercurial. Cuando nos orientamos hacia cualquier práctica espiritual tanto oriental como occidental nos encontramos con la insistencia de controlar nuestros pensamientos. 

-Ahí está la clave para trabajar la luna, en la observación de nuestras formas mentales que se reproducen quiera uno o no, a favor de uno o en contra. Es nuestra decisión si le dejamos a la luna conducir el timón de las formas que generamos constantemente o conducirlo nosotros mismos, siendo ella nuestra fiel herramienta para plasmar y dar cuerpo a todo tipo de ideas.

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