Los astros ahora

El concepto de planeta en la astrología es distinto del que se usa en la astronomía moderna.

El lenguaje astrológico, como todo lenguaje profundo, se expresa en arquetipos que son formas a priori de estructurar la percepción y el conocimiento. Los planetas, desde el punto de vista astrológico, son arquetipos y su historia está contada en los mitos. Los mitos son los sueños del inconsciente colectivo.1? El pasado del hombre contemporáneo (alrededor de 4 millones de años desde el Australopithecus) se acumula en nuestros genes y, por tanto, en la base de la psique humana, y dirige e influye el comportamiento actual. Para Jung, el inconsciente colectivo fue el receptáculo poderoso y controlador de las experiencias ancestrales. En consecuencia, Jung vinculó la personalidad de cada individuo con el pasado, no solo con la niñez sino también con la historia de las especies.2?3?

Desde el principio de los tiempos, los seres humanos observaron el cielo y diferenciaron dos elementos en él que, aparentemente, eran similares: las estrellas fijas, que se mantenían inmóviles las unas con respecto a las otras, y las estrellas errantes, (en griego antiguo:Asteres planetai, ???????? ), las cuales parecían cambiar su posición con respecto a las estrellas fijas a lo largo del año. Y no sólo eso, la trayectoria de éstos era, a veces, errática, cambiando el sentido de su marcha, cuando los planetas se movían en movimiento retrógrado.

 
Trayectoria retrógrada aparente del planeta Mercurio entre 15 de agosto de 2009 y 15 de septiembre de 2009

Para los griegos y los otros pueblos dedicados a la astronomía primitiva, este grupo estaba compuesto por los cinco planetas visibles a simple vista, excluida la Tierra, por supuesto. Estrictamente la palabra planeta sólo se aplicaba a estos cinco objetos errantes, pero posteriormente fue ampliado, sobre todo a partir de la Edad Media, para incluir la Sol y la Luna (algunas veces llamados "Luminarias", porque dan luz y la reflejan), haciendo un total de siete planetas. Los astrólogos mantienen esta denominación hoy en día al referirse a ellos.

Para los astrólogos antiguos los planetas representaban la voluntad de los dioses y su influencia directa en los asuntos humanos. Para los astrólogos modernos los planetas representan las unidades básicas o impulsos en la psique humana. Estas unidades se expresan a) con cualidades diferentes a través de los doce signos del zodiaco, y b) en diferentes esferas de la vida a través de los doce casas. Cómo se manifiestan los planetas también depende de la aspectos (o ángulos) que forman entre sí en el cielo vistos desde la Tierra.

Los astrólogos modernos difieren en la fuente de energía de los planetas. Algunos sostienen que los planetas ejercen su influencia gravitatoria, o directamente a través de algún poder desconocido. Otros sostienen que los planetas no tienen influencia directa en sí mismos, pero son espejos de los principios básicos de la organización en el universo. En otras palabras, los patrones básicos del universo se repiten en todas partes, como ocurre con los fractales, en los que el mismo patrón se repite hasta el infinito a distintas escalas, o con los hologramas en los que la misma imagen se encuentra completa en cada fracción o trozo de uno de ellos.

 
Fractal realizado por Wolfgang Beyer con el programa Ultra Fractal 3.0, hospedado en Wikimedia Commons

Los astrólogos aplican el principio de la Tabla de Esmeralda4? atribuido a Hermes Trismegisto y que dice “Lo que está más abajo es como lo que está arriba”.

El astrólogo moderno no trabaja con dioses ni con personajes cuasidivinos, sino que es consciente de que el universo es un continuum de materia, energía y vibraciones de distintas frecuencias, que se manifiesta de muchas formas y a muchos niveles y que están todos interconectados. Esto constituye el aspecto de creencia de esta disciplina, ya que es indemostrable en términos científicos.